¿Qué es ShinRonin y por qué importa su regreso?

Audio Damage lleva fabricando efectos raros desde 2002, y ShinRonin fue uno de los primeros. Llegó en 2003, siguió en el catálogo hasta 2009 y desapareció cuando la marca pasó a otra cosa. Recuperarlo ahora, reconstruido para Apple Silicon y los hosts modernos, es un pequeño acto de preservación, y el precio lo convierte en un regalo: no cuesta nada.

La idea es dos de todo. Dos líneas de delay, cada una capaz de sincronizar al tempo, hacer bucle, ir al revés o pasar de largo, con un carácter que va de las repeticiones digitales limpias al lloro tipo cinta. Dos filtros morphing que se deslizan entre paso bajo, paso banda y paso alto en vez de saltar entre ellos. Dos etapas de saturación para la mugre. Encima, dos LFO multiforma sincronizables y un seguidor de envolvente, más una matriz de patcheo semimodular que deja enrutar audio y modulación entre los módulos en lugar de una cadena fija.

¿Cómo encaja en un flujo de house o techno?

Es una máquina de dub y textura. Mete un stab o un acorde en los dos delays, pon uno corto y uno largo, barre los filtros con los LFO y obtienes ese eco en movimiento, lluvia en la ventana, del que viven el dub techno y la deep house. Invierte una línea de delay y el mismo bucle pasa a respirar al revés. Como el enrutado es semimodular, puedes alimentar un delay con el otro, o dejar que el seguidor de envolvente abra un filtro solo cuando pega el bombo, el truco detrás de muchos patrones de llamada y respuesta.

Las herramientas gratis que hacen bien una sola cosa rara acaban en más discos que las navajas suizas carísimas.

El atractivo práctico es un solo plugin para un trabajo que normalmente exige un delay, un filtro y una etapa de modulación cableados juntos. Para quien construye espacios dub o pads que evolucionan, es un camino más rápido al movimiento.

¿Dónde está la trampa?

No hay trampa que merezca el nombre. Sin iLok, sin registro en línea, sin demo que caduca: lo descargas y funciona, en Mac, Windows y Linux, con una versión para iPad prometida. Audio Damage ya lo ha hecho antes, habiendo liberado o abierto productos antiguos. El único límite real es que un diseño de 2003 es concentrado más que enorme, pero esa concentración es su encanto. Hace delays y filtros, con carácter, por nada.