¿Qué cambia realmente dividir un sonido en ocho bandas rítmicas?

Mete un sonido en BASS FROG, ya sea su propio oscilador interno o una entrada externa como una voz, un break o una línea de bajo de otra máquina, y queda repartido en ocho bandas de frecuencia fijas que van de 110 Hz a 1800 Hz. Hasta ahí, es el comportamiento clásico de un banco de filtros, el mismo truco que usan los vocoders y los bancos de filtros en rack desde hace décadas para separar una señal en sus componentes de frecuencia. Lo distinto aquí es que cada una de las ocho bandas no se limita a sonar más fuerte o más floja: ejecuta su propio patrón rítmico euclidiano, además de su propia envolvente de ataque y caída. Mete un pad sostenido en BASS FROG y la banda grave puede pulsar en cuatro golpes regulares por compás mientras la banda aguda marca una división euclidiana completamente distinta, todo a partir de una única fuente estática.

Ahí está el argumento práctico para un directo: en lugar de montar todo un rack de módulos secuenciadores euclidianos o abrir un portátil para automatizar un barrido de filtro, una sola caja convierte una fuente sonora estática en una textura polirrítmica en movimiento, a mano y en tiempo real.

¿Por qué importa un banco de filtros específicamente para el acid y el techno?

El procesado por banco de filtros es una de las herramientas más antiguas de la música electrónica. El barrido resonante de una 303, por ejemplo, no es más que la versión de una sola banda de la misma idea, y los bancos de filtros en rack llevan convirtiendo pads estáticos en bajos pulsantes desde mucho antes de que la house y el techno tuvieran nombre. issue.design, el estudio berlinés que también diseñó el Nonlinear Labs C25, apuesta a que dar a cada banda su propio reloj euclidiano, en vez de un único LFO o envolvente compartida, es la pieza que nadie había empaquetado todavía en una caja compacta. Los filtros también son modulables por banda, de un carácter ladder clásico a una forma resonante de doble pico, así que las ocho bandas pueden diferir tanto en timbre como en ritmo.

¿Por qué no tiene pantalla?

BASS FROG no lleva ninguna pantalla. En su lugar, una tira de LED animada recorre cada una de las ocho bandas, funcionando a la vez como vúmetro y como indicador rítmico. Deslizadores, potenciómetros y un modo de interpretación "fader strike" forman toda la interfaz, y el aparato recibe notas MIDI, CC, reloj y transporte, con recuperación local automática en cuanto tocas un control físico en pleno directo. Es la misma lógica táctil que define al C25: nada de menús que rebuscar en mitad de un set, cada parámetro asignado a algo que se puede agarrar sin mirar hacia abajo.

issue.design todavía no ha confirmado precio ni fecha de lanzamiento; la marca mantiene abierta una lista de espera early bird para el precio de salida antes del lanzamiento real.