Behringer por fin ha lanzado el sucesor de uno de sus controladores más queridos en silencio. El Behringer BCR32 abrió reservas esta semana a 169 euros, y hace algo que el BCR2000 original nunca ofreció de forma oficial: secuencia por sí solo, sin necesidad de software anfitrión.
El BCR2000 era un banco de 32 encoders rotativos, resistente y barato, que la gente de estudio usó durante años para mover parámetros de plugins sin tocar el ratón. Behringer lo descatalogó, y durante mucho tiempo la única forma de convertirlo en secuenciador de pasos físico fue un firmware no oficial de ZAQ Audio, el Zaquencer, que circulaba por foros entre productores que no querían renunciar a su BCR2000. Behringer finalmente se fijó en él y, en lugar de combatir la escena del mod, la contrató.
¿Qué aporta realmente el Zaquencer?
El BCR32 conserva los 32 encoders con anillo LED y suma 16 botones de asignación libre, pero lo importante ocurre por dentro: un secuenciador de 4 pistas y 32 pasos integrado en el propio hardware, con capacidad para 192 patrones. Se pulsa un botón y la misma fila de encoders que un segundo antes controlaba parámetros MIDI CC se convierte en un secuenciador autónomo capaz de manejar equipos externos, sin ordenador de por medio. Una pantalla OLED muestra los parámetros, y el aparato se comunica con el resto del equipo mediante una interfaz MIDI de 5 pines completa, más cuatro salidas CV/Gate para sintetizadores y cajas de ritmos analógicas que ni siquiera hablan MIDI.
Se cambia entre modo controlador y modo secuenciador con solo pulsar un botón, sin necesidad de reflashear nada.
¿Por qué ha tardado tanto?
Behringer ya había mencionado el BCR32 en 2021, prometiendo una resurrección asequible del BCR2000 con el Zaquencer integrado desde el primer día. Después pasó años en fase beta mientras la compañía pulía un firmware lo bastante estable para vender, no solo para flashear uno mismo. Ese largo silencio explica precisamente por qué la noticia de las reservas ha generado tanta reacción entre quienes conservaron su BCR2000, esperando justo un sucesor oficial y no un producto salido de la nada.
¿Para quién está pensado?
Los dos puertos USB-C cubren alimentación y datos, y el hardware apunta a un flujo de trabajo híbrido: ajustar parámetros de plugins desde los encoders durante una sesión y luego cambiar de modo para usar la misma caja como secuenciador de un rack modular o una caja de ritmos externa vía CV/Gate, todo sin abrir un portátil.



