Desde hace tres décadas, la house lleva viéndose sampleada por las mayores estrellas del pop, y que le paguen por ello es otra historia completamente distinta. Ese es justo el conflicto que rodea ahora a uno de los temas insignia de Renaissance, el disco de Beyoncé.
El 10 de agosto de 2026, Hirose Enterprise LLC y Shuji Hirose demandaron a Beyoncé, Parkwood Entertainment y Columbia Records ante el tribunal federal del Distrito Central de California. Según Resident Advisor, la acusación apunta a la intro hablada que abre "Alien Superstar": tomaría el tema house de 1998 de Foremost Poets, "Moonraker", sin una licencia que los demandantes reconozcan como válida.
¿A quién pertenece realmente Moonraker?
Aquí es donde se complica, y donde el problema es específicamente de la escena house. Parkwood sostiene que obtuvo una licencia legítima de John Holiday, artista de Foremost Poets, en septiembre de 2022, seis semanas después de que "Alien Superstar" saliera el 29 de julio de 2022. Hirose Enterprise responde que esa licencia no vale nada, porque Holiday ya había vendido los derechos de grabación de "Moonraker" al sello neoyorquino Soundmen on Wax en 1998, por 1.500 dólares. El contrato original que documentaba esa venta se habría perdido en un robo en 2005, exactamente el tipo de agujero documental que arrastran los catálogos house underground de la era predigital: sin base de datos centralizada de derechos, sin respaldo digital de los contratos, la propiedad depende de quién todavía conserve el papel o el recuerdo del acuerdo.
Según la información de Resident Advisor, el propio Holiday habría reconocido en agosto de 2023 que Hirose era el titular legítimo de los derechos, algo que, de confirmarse, debilita seriamente la licencia en la que se apoya Parkwood. We Rave You añade que Hirose ya había alertado a Holiday, Parkwood y Columbia en enero de 2023, meses antes de que se anunciara siquiera el Renaissance World Tour, y que ese aviso quedó sin respuesta.
Una versión anterior de esta misma demanda fue desestimada el 26 de junio de 2026, pero no por el fondo: la entidad demandante todavía no existía legalmente cuando presentó la denuncia. Esta demanda del 10 de agosto es la versión corregida, con Hirose Enterprise LLC ya debidamente constituida junto a Shuji Hirose a título personal.
¿Por qué importa todavía un disco house de 1998?
"Moonraker" no es una nota al pie para quien conoce la historia de la house: es un corte spoken-word de la época dorada del género, de esos que circulaban en las cajas de vinilos de los DJ y en radios piratas mucho antes del streaming, hecho por artistas que nunca tuvieron la posición para negociar frente al equipo legal de una discográfica. Ese es el patrón que la dance underground vuelve a sufrir cada vez que el pop va a buscar su sonido: los creadores originales rara vez contaban con la infraestructura, los abogados o el poder de negociación para blindar un contrato en 1998, y décadas después ese vacío se convierte exactamente en lo que un departamento legal de una discográfica grande puede explotar, a propósito o no.
Los demandantes afirman haber notificado a Parkwood y Columbia en enero de 2023, sin recibir jamás respuesta.
Parkwood, Columbia y Beyoncé no se han pronunciado públicamente sobre la nueva demanda. "Alien Superstar" sigue disponible en todas las plataformas, y la trayectoria comercial de Renaissance continúa sin interrupciones mientras avanza el proceso. Hirose Enterprise pide una orden judicial además de daños y perjuicios sin cifrar; no hay fecha de juicio fijada.
¿Qué sigue ahora?
El caso entra ahora en la fase de instrucción ante el tribunal del Distrito Central de California, que deberá resolver reclamos enfrentados sobre un expediente de casi treinta años, con un documento clave desaparecido desde un robo en 2005. Para los amantes de la house, el desenlace importa menos como drama judicial que como precedente: es una prueba de si un género construido sobre samples, edits y crate-digging sin acreditar puede realmente lograr justicia cuando su ADN reaparece, sin pagar, dentro de un disco que llena estadios.



