¿Qué pasó realmente en Under The K Bridge?
El viernes 10 de julio, durante la primera noche de la toma de dos días de Boiler Room en Under The K Bridge, Brooklyn, con JID y Kenny Beats como cabezas de cartel, al menos cinco manifestantes se tumbaron en la pista para un die-in. Sus camisetas decían: «Boiler Room es propiedad de inversores armamentísticos israelíes [KKR]». Las imágenes publicadas por el colectivo Boycott Room muestran a otros asistentes pisando y empujando a los manifestantes mientras estaban en el suelo. Según Boycott Room, la agresión duró 18 minutos antes de que la seguridad interviniera.
«Ha pasado casi un año desde que lanzamos nuestro llamado internacional Shut It Down In Every City, y está claro que Boiler Room ya está raspando el fondo del barril», declaró Boycott Room.
¿Por qué el blanco es KKR?
Boiler Room ha cambiado de manos dos veces en menos de dos años. La firma de capital privado KKR tomó una participación mayoritaria en Superstruct Entertainment, el grupo paneuropeo de festivales y eventos, por unos 1.300 millones de euros en junio de 2024. Superstruct compró después Boiler Room a DICE en enero de 2025. El argumento de Boycott Room contra KKR se centra en la cartera más amplia de la firma: inversiones que el colectivo vincula con la fabricación de armamento, el conflicto del oleoducto Coastal GasLink con los defensores del territorio Wet'suwet'en en Canadá, y empresas que operan en los Territorios Palestinos Ocupados. Boiler Room ya se había pronunciado sobre la adquisición, asegurando que las inversiones de su nuevo propietario «no se alinean categóricamente con nuestros valores», aunque insiste en que sigue programando artistas bajo las directrices BDS/PACBI.
¿Cambió algo la segunda noche?
El 11 de julio, otro manifestante se acercó a la cabina en pleno set, cortó la música y mostró una camiseta anti Boiler Room a la multitud antes de que la seguridad lo sacara del escenario, en una noche que también contó con KI/KI, Interplanetary Criminal y ØTTA. Fuera del recinto, Boycott Room NYC se unió a DJs Against Apartheid, Cultural Solidarity Project y Heads Know para organizar una contrafiesta esa misma noche, con Archangel, DJ Haram, Sister Zo, Ella Hussle y Janus Rose en el cartel. Según los organizadores, cada dólar recaudado fue a parar a los cachés de los artistas y a organizaciones de ayuda a Palestina y a las Primeras Naciones Wet'suwet'en.



