¿Por qué montar una rave en plena alerta por calor?

El prefecto de Morbihan, Michaël Galy, ya había marcado el terreno el 26 de junio con un decreto que prohibía cualquier concentración festiva musical tipo rave en todo el departamento, del 2 de julio al 31 de agosto, reforzado el 7 de julio con la prohibición de acceso a bosques y landas en riesgo, vetando concentraciones de más de 50 personas entre la 1 de la tarde y las 5 de la madrugada. Nada de eso impidió que, hacia las 3 de la madrugada del viernes 10 al sábado 11 de julio, se instalara un teknival en el bosque de Lanouée. Al amanecer ya había unas 1.500 personas; el domingo por la noche eran casi 2.000, con el calor rozando los 39°C.

¿Qué es un teknival, y por qué este pulso se repite cada verano?

Un teknival es una concentración tekno libre, organizada por colectivos de sound systems itinerantes, sin permiso ni entradas, normalmente en una finca agrícola o directamente en un bosque. La ley francesa de seguridad interior de 2002 obliga a declarar ante la prefectura cualquier concentración de más de 500 personas con música amplificada: los teknivals existen precisamente para saltarse ese trámite, herencia directa de la cultura sound system llegada del Reino Unido en los años noventa. El resultado es que casi todos los teknivals franceses se montan al margen de la ley, y cada verano trae su ración de decretos prohibitivos y pulsos sobre el terreno.

¿Cómo gestionó la gendarmería el asedio?

Sin asalto. El prefecto optó por el cerco: bloquear la llegada de gente nueva, multar sistemáticamente cada salida, incautar el equipo de sonido. Su razón se resume en una frase: desalojar por la fuerza expone a los gendarmes a morterazos de fuegos artificiales, un riesgo real de incendio en un bosque ya clasificado de alto riesgo.

«Nos quedaremos el tiempo que haga falta para multar hasta la última salida», advirtió el prefecto Michaël Galy.

No es la primera vez este año en Morbihan: en mayo, un intento de fiesta libre en terrenos agrícolas cerca de Ploërmel, unas 300 personas, ya había acabado en enfrentamientos, con tres gendarmes heridos por objetos arrojados.