¿Qué mantuvo realmente cerrado a Bruno's durante seis años?
Bruno's cerró sus puertas en marzo de 2020, apenas días después del inicio del confinamiento, tras más de 60 años en el mismo tramo de Mission Street, cerca de la calle 20. El local quedó tapiado con tablones y lleno de grafitis durante casi cuatro años, una cicatriz visible en una avenida que fue perdiendo bares y restaurantes uno tras otro. El bloqueo no fue solo cosa de la pandemia. La licencia original del club, una licencia de restaurante Tipo 48, se volvió casi imposible de renovar en una zona con restricciones de uso una vez que caducó.
¿Cómo lo devolvió a la vida una ley estatal de 2022?
La solución llegó desde Sacramento, no desde el ayuntamiento. La Senate Bill 793, aprobada en California en 2022, creó la licencia Tipo 90 para salas de música, pensada justo para este tipo de local: un bar puede servir alcohol sin cocina completa, siempre que el servicio esté ligado a una franja de actuación en vivo, desde dos horas antes hasta una hora después del show. La Junta de Supervisores de San Francisco respaldó la gestión en febrero de 2024, cuando la entonces supervisora del distrito 9, Hillary Ronen, presentó una resolución recomendando que el estado otorgara a Bruno's una nueva licencia bajo esa categoría. La nueva propietaria, Noelle Calixto, que también dirige el Owl Tree, el Chief Sullivan's y el Campus en otras zonas de la ciudad, se hizo cargo del local, y el gerente general Travis Blain lleva la relanzada.
"Estoy emocionado. No puedo esperar. Creo que el barrio quiere que este lugar vuelva a funcionar", le dijo Blain a Mission Local.
¿Qué pasa este fin de semana?
Las noches de prueba arrancaron el 12 de septiembre con los DJs REZA e Ibarra detrás de los platos, y Bruno's encadenó noches cada fin de semana de septiembre para rodar la sala antes del lanzamiento definitivo. La gran reapertura está prevista para el primer fin de semana de octubre, prácticamente ahora mismo. Blain quiere apostar por una política de puerta pensada para recibir a los habituales en vez de la actitud distante que adoptan muchas discotecas, en una manzana que ha visto rotar locales vacíos desde 2020.



