¿Qué pasó realmente en Monastic Studios?
Un rayo cayó sobre el estudio privado de Damian Lazarus en la Toscana, Italia, el fin de semana del 9 de agosto de 2026, y la sala ardió, según informó DJ Mag. Monastic Studios era el lugar donde Lazarus había pasado los últimos años componiendo y produciendo; las fotos tomadas tras el incendio mostraban sintetizadores y otro equipo calcinados e inservibles. El edificio, en cambio, resistió: Lazarus había instalado un aislamiento acústico ignífugo, y fue precisamente eso lo que mantuvo la estructura en pie mientras el interior se quemaba.
Su reacción fue más filosófica que furiosa. "Estoy devastado, claro, pero recuerdo que todo es impermanente", declaró, apelando a la vieja imagen zen del granero que arde y que, al fin, deja ver la luna. Prefirió agradecer al lugar la música que se había creado allí en lugar de lamentar la pérdida sin más.
La buena noticia: los archivos maestros de su próximo sencillo sobrevivieron intactos, y Lazarus asegura que el tema seguirá saliendo en 2026 según lo previsto.
¿Por qué importa el fabric para este regreso?
Seis semanas después del incendio, Lazarus vuelve a los platos en una de las salas que construyeron su reputación. El sábado 26 de septiembre, Crosstown Rebels toma el fabric de Londres, de 23:00 a 6:00. En la Sala 1: Lazarus junto a OMRI y MEERA (UK). En la Sala 2: Mano Le Tough en b2b con Jonathan Kaspar, junto a Culoe De Song, según la programación oficial del fabric.
No aparece ninguna otra fecha londinense anunciada de Lazarus entre el incendio y esta noche, lo que convierte al fabric en su primera fecha confirmada en Londres desde la destrucción de Monastic Studios. Es también un regreso a un club que lleva años recibiendo noches de Crosstown Rebels, y que le dio a Lazarus una de las primeras ediciones de su propia serie de mezclas, Fabric 54, en 2010.
Estoy devastado, claro, pero recuerdo que todo es impermanente.
¿Qué sigue para Crosstown Rebels?
El sello que Lazarus fundó en 2003 sigue siendo su proyecto principal, y este año puso fin a cuatro años de residencia en Hï Ibiza precisamente para liberar su agenda y poder tocar en noches como la del fabric, en lugar de estar atado a una sala cada sábado. Entre esa decisión y un estudio que todavía hay que reconstruir, la fecha del 26 de septiembre suena menos a un simple show de regreso y más al primer paso de un Lazarus que retoma la carretera en sus propios términos.



