David Guetta lleva dos décadas siendo el artista con el que se compara todo lo demás. Por eso, cuando Guetta dice que un género se ha vuelto inevitable, la queja suena distinta: el Afro House ocupa hoy el lugar que tuvo el EDM durante buena parte de la década pasada, un sonido tan omnipresente que deja de sentirse como una elección y empieza a sentirse como ruido de fondo.

Esa es la queja que planteó Guetta en una entrevista recogida por Briefly.co.za el 19 de junio de 2026. Describió al Afro House como inevitable hasta en los lugares más cotidianos: "Vas a la panadería a comprar un croissant y están poniendo Afro House. Vas al restaurante y están poniendo Afro House. Vas al festival, a los clubes, y es Afro House." Su conclusión fue que la música dance necesita "algo diferente" a que todo el mundo persiga el mismo groove.

¿Qué dijo exactamente Guetta?

Según lo publicado, Guetta presentó la expansión del Afro House como una saturación total más que como una ola genuina, un sonido que aparece en espacios que no tienen nada que ver con el clubbing. No mencionó ningún estilo concreto que le gustaría ver en su lugar. Lo que sí dejó claro es a quién no estaba atacando personalmente: Black Coffee, el productor sudafricano más responsable de llevar el Afro House de los clubes de Johannesburgo a los escenarios principales de Europa y Norteamérica. "Sin ofender, Black Coffee es mi buen amigo, y me encanta lo que hace, pero sentimos que el mundo necesita algo diferente", dijo Guetta.

¿Por qué Black Coffee está en el centro de esto?

Los dos tienen una relación de trabajo real, no una rivalidad inventada para la entrevista. Lanzaron "Drive" juntos en 2018, y Guetta ya había elogiado públicamente los sets de Black Coffee. Precisamente esa historia compartida es lo que le da al comentario ese sabor particular: nombrar a tu amigo mientras te quejas del género que construyó su carrera suena, para muchos, como una pulla disfrazada de cumplido. Los comentarios no se anduvieron con rodeos. "He vivido lo suficiente para ver a David Guetta con envidia de Black Coffee", escribió alguien. Otros preguntaron por qué Guetta nunca hizo esta queja sobre la dominación total del EDM, cuando él mismo era el nombre más grande del género.

"Sin ofender, Black Coffee es mi buen amigo, y me encanta lo que hace, pero sentimos que el mundo necesita algo diferente."

¿Es justa la crítica?

Guetta no se equivoca al decir que el Afro House se ha convertido en la referencia por defecto para cualquier productor que busque relevancia, igual que antes los drops de EDM se pegaban a canciones pop que no los necesitaban. Un género que alcanza esa masa crítica siempre termina diluido por imitadores buscando un atajo, y esa dilución merece discutirse. Pero el enfoque le resta fuerza al argumento: cuesta escuchar "el mundo necesita algo diferente" de boca de quien, entre 2008 y 2015, fue la exportación más inevitable de la música dance, sin pensar en un competidor defendiendo su terreno. La queja sobre la saturación puede ser legítima. Viniendo de Guetta, sobre el género de su amigo, suena distinto.