¿Qué lanzó exactamente Dirtywave?

Dirtywave subió el tracker M8 a la App Store como aplicación nativa para iPhone y iPad el 15 de septiembre, con un precio de 29,99 $ (32,99 €), según Synth Anatomy. No es una versión recortada pensada como app complementaria: es el motor completo, el mismo flujo de secuenciación de ocho pistas, muestreo y síntesis que convirtió a la unidad de hardware, de más de 500 dólares, en un objeto de culto entre trackers y productores de groovebox, con sus cinco motores de síntesis, Wavsynth, Macrosynth, FMSynth, Hypersynth y Sampler, según Synthtopia.

¿Por qué importa más la compatibilidad de proyectos que el precio?

El dato que llama la atención es la rebaja de precio: treinta dólares frente a varios cientos por la unidad física. Pero el detalle que de verdad cambia la forma de trabajar es la compatibilidad: una canción creada en la app de iOS se abre en el M8 de hardware, y al revés, según Synth Anatomy. Es una propuesta muy distinta a la de la mayoría de los trackers móviles "inspirados en". Un productor puede esbozar un tema en el tren con el iPhone y terminarlo en el hardware del estudio, o al contrario, sin conversiones ni reescrituras. En una escena donde el M8 se usa tanto en directo como para componer, esa portabilidad es la verdadera novedad.

¿Sustituye esto al hardware?

No para todo el mundo. El M8 físico conserva sus propios controles táctiles, pantalla y formato autónomo, sobre los que muchos artistas han construido sus sets en directo. Pero la app elimina la mayor barrera para probar el instrumento: el precio. También da a los propietarios actuales un segundo aparato de verdad, no una demo, ya que se conecta por CoreMIDI, funciona con teclados externos y mandos de videojuegos, y se sincroniza con superficies de control como el Launchpad Pro MKIII de Novation, según Synth Anatomy.