La síntesis FM pasó la última década en forma de software. El Yamaha DX7 que definió el sonido del pop de los 80 y de la house de los inicios vivía sobre todo en plugins, o en hardware de segunda mano que era o un infierno de menús o carísimo. En 2026 el péndulo ha vuelto: las cajas FM asequibles están de pronto por todas partes. El DX7000, del fabricante brasileño EMW, elige un carril muy concreto dentro de esa ola.

¿Qué hace de verdad el DX7000?

Reproduce FM, no la programa. El DX7000 es una máquina de sobremesa de 16 voces que funciona como reproductor de sonidos: viene con 1.110 patches listos que cubren los clásicos de la FM, pianos, órganos, cuerdas, campanas, bajos, y añade 256 ranuras de usuario que importan los patches SysEx del Yamaha DX7, de modo que décadas de bancos clásicos y editores de software como Dexed se cargan directamente. Lo controlas desde un teclado MIDI y navegas los sonidos con un único codificador principal, con el pitch-bend, la rueda de modulación y el pedal de sustain respondiendo, y el MIDI Program Change para cambios de patch sin manos. Lo que no tienes es edición profunda, y no hay salida de auriculares, solo alimentación, MIDI in, MIDI thru y una salida de audio principal.

No programa la FM, la sirve, que es justo lo que muchos productores quieren de verdad.

¿Por qué importa el 'hecho en Brasil'?

Porque el renacimiento de los sintes asequibles ha llevado sobre todo dos pasaportes: la fabricación masiva china y la boutique europea. EMW, por Electronic Music Works, es una empresa brasileña que también fabrica el VPOLY-6X, un sinte virtual analógico de seis voces inspirado en el Korg Polysix, y una línea de módulos Eurorack. Un taller brasileño que envía hardware FM a todo el mundo amplía el mapa de quién construye el equipo, no solo de quién lo compra. El DX7000 llega además en un momento cargado: es una de las varias cajas FM económicas surgidas en 2026, lo que te dice que la demanda de ese sonido es real y que el hardware por fin existe para satisfacerla.

¿Es un reproductor de presets un DX7 de verdad?

Los puristas dirán que no. Tienen media razón y se pierden lo importante. Una máquina sin edición no es un sinte que esculpes, es un banco de sonidos que tocas. Pero la mayoría tampoco programó nunca su DX7, se quedó con los presets, y a 365 dólares una caja FM dedicada que además se traga los patches originales es una respuesta honesta a lo que esos usuarios hacen de verdad.