¿Qué es Everywhere At Once?

Durante un fin de semana, las salas pequeñas del país pasan a ser el cabeza de cartel. Fatboy Slim lidera un reparto de más de 2.000 artistas en más de 1.000 conciertos, repartidos por más de 400 locales independientes, del 26 al 28 de junio. El proyecto lo impulsa el Music Venue Trust junto a The National Lottery, Save Our Scene y la Association of Independent Promoters. El cartel cruza escenas y generaciones: el grime de D Double E y P Money, el pop con cuerpo de Becky Hill y Tinie Tempah, el peso de sound system de Toddla T y JK Flesh. Las entradas y el mapa completo de salas están en la web del festival, y cada local anuncia su programación según se acerca el fin de semana.

¿Por qué montarlo el fin de semana de Glastonbury?

Porque el hueco es justamente el mensaje. Glastonbury se toma un año sabático en 2026 y deja libre el último fin de semana de junio. El Music Venue Trust se metió de lleno por ahí. El recado es directo: los festivales que todo el mundo fotografía se nutren de un circuito de salas de 200 personas que funcionan a pérdidas, y ese circuito se encoge a toda velocidad. Más de un tercio de los clubes británicos han cerrado desde 2020, las salas independientes desaparecen al ritmo de una por semana y las cuentas de los promotores no han mejorado. Meter a 2.000 artistas en esos locales el único fin de semana en que el foco nacional está libre es volver imposible de ignorar un problema invisible.

¿Qué significa para la música de club?

Todo lo que encabeza el escenario grande de un festival se probó antes en una trastienda empapada de sudor. La house, el techno, el jungle, el garage y el grime subieron por salas como las que acogen este fin de semana, y Fatboy Slim, que se hizo un nombre en los clubes de Brighton mucho antes que en los conciertos de playa, sabe perfectamente lo que está en juego.

"Estos espacios son vitales para la cultura y para las comunidades locales. Así que si puedo hacer algo para darles visibilidad y mantener vivo ese espíritu, encantado de participar."

Un fin de semana no va a arreglar por sí solo la economía de las salas. Pero saca la conversación de la nostalgia y la lleva al terreno de la infraestructura, el único enfoque que alguna vez ha conseguido que se financie una sala.