Veinte años negándose al portátil no es poca cosa. FJAAK, el dúo berlinés de Felix Wagner y Aaron Röbig, protagoniza el último reportaje "Art of DJing" de Resident Advisor, publicado el 6 de octubre de 2026, escrito por Sophie McNulty, con fotografía de Kasia Kim-Zacharko y película de Mario Bergmann. El texto los retrata, casi dos décadas después de empezar, todavía con ganas de retos: un nuevo show híbrido que mezcla su directo con hardware y su selección en vinilo en una sola actuación, con el groove, no el género ni el equipo, como la verdadera obsesión de fondo.
¿Qué cambia realmente en su directo?
En 2026, la mayoría de cabezas de cartel técno pinchan con un pendrive y un portátil. FJAAK hace justo lo contrario desde siempre: un directo construido sobre cajas de ritmos y sintetizadores analógicos, y sesiones de DJ pinchadas desde discos y no desde un disco duro. Según RA, su nuevo show va un paso más allá y fusiona ambos formatos en vez de mantenerlos como dos tipos de bolos separados. Es una distinción real en una escena donde "sesión de DJ" demasiadas veces significa un controlador y una carpeta, y por eso un perfil sobre ellos aparece en una serie que se llama literalmente el Arte del DJing, y no en una sección de lanzamientos.
¿Por qué construir todo un proyecto alrededor de rechazar el portátil?
La obsesión por el hardware no es una estrategia reciente. El equipo de FJAAK lleva años montado sobre 909 y 808 de Roland, máquinas de Moog y Elektron, un sintetizador Korg, y un MPC de Akai tan propenso a borrar temas que empezaron a apuntar todo en libretas para no perder ideas. Felix Wagner no esconde su devoción por una máquina en particular: "Nos encanta el acid, joder", ha dicho sobre la TB-303 de Roland, de la que tienen una original y un clon modificado. Aaron Röbig resume el enfoque de forma más simple: "Solo intentamos reproducir la mejor energía que tenemos." Eso es mucho más difícil de simular en directo que pulsar play en una sesión pregrabada, y es justo el tipo de riesgo que justifica un lugar en una serie pensada alrededor del arte de pinchar, no de su mera práctica.
"Nos encanta el acid, joder."
¿Quiénes son Felix Wagner y Aaron Röbig, y por qué importa ahora?
FJAAK empezó a finales de los 2000 como un cuarteto de amigos de Spandau, en el oeste de Berlín, con el hermano de Wagner, Johannes, y el productor Kevin Kozicki entre sus miembros. Johannes se fue primero; Kozicki dejó el proyecto en 2019, tras el álbum Havel, y dejó a Wagner y Röbig al frente como dúo. Editan en dos sellos propios, FJAAK y Spandau20, este último llamado así por su antiguo código postal, además de su álbum homónimo de 2017 en Monkeytown Records, Havel en 2018, la serie de EPs Support Your Scene en apoyo a clubes, y FJAAK THE SYSTEM en 2024. Wagner no oculta por qué esa estructura les conviene: "Este no va a ser el álbum nuestro que consiga 30 millones de streams. La industria es tan aburrida, todo tiene que planearse cinco meses antes." Röbig resume el fondo del proyecto de forma aún más directa: "Tío, solo somos músicos."
Por qué importa
La generación del pendrive y el portátil domina hoy la mayor parte del circuito técno, lo que convierte el show híbrido de hardware y vinilo de FJAAK en un argumento en vivo a favor de otro estándar: pinchar y tocar en directo siguen siendo oficios, no simples configuraciones, y una escena que lo olvida pierde algo real.
Qué opinamos
El debate de si son DJs o una banda distrae de lo importante. Lo que realmente cuenta es que FJAAK montó un equipo que obliga a tomar decisiones reales en la sala, del tipo que puede salir mal, y justo por eso también sale bien de una manera que una playlist sincronizada nunca logrará. Eso merece más respeto que otro cabeza de cartel de festival que sincroniza un pendrive y lo llama sesión.



