¿Qué publicó Four Tet en realidad?

El 3 de julio, sin avisar y sin nota de prensa, Four Tet subió ocho temas nuevos a las plataformas bajo el alias que escribe enteramente en Wingdings, un nombre que ningún teclado sabe teclear. Kieran Hebden ya había soltado algún corte bajo esa máscara de símbolos, pero esta es su primera versión en formato álbum: ocho piezas, unos 37 minutos, cálidas y sin prisa, como siempre en sus mejores trabajos en solitario.

¿Por qué sacar un título que nadie puede buscar?

La broma solo funciona por quien la cuenta. En 2026 un disco vive o muere dentro de un buscador y un feed de recomendaciones, y aquí está uno de los productores más respetados de la electrónica tendiéndole a su público un nombre imposible de teclear, de googlear o de dictar a un asistente de voz. Dos de los temas ni siquiera son nuevos para los fieles: el segundo suena en sus sets desde octubre de 2025 y el tercero lleva un año cruzando sus conciertos. Había que estar en la sala, o muy atento, para conocerlos.

Un artista de la talla de Hebden puede convertir la ilegibilidad en una virtud y no en un lastre.

¿Dónde encaja esto en su año?

Hebden dedica ahora buena parte de su tiempo a discos de tamaño festival con Skrillex y Fred again.., así que el canal Four Tet en solitario se mantiene a propósito más difícil de fijar. El alias Wingdings convive con sus otros cifrados: KH, Percussions, 4TLR y el nombre binario 00110100 01010100, cada uno una puerta distinta al mismo catálogo. Esta sencillamente está cerrada con una tipografía.