¿Cómo terminó un club de Chicago dándole nombre a un género entero?
Frankie Knuckles nace como Francis Warren Nicholls Jr. en el Bronx, el 18 de enero de 1955. Se forma junto a Larry Levan en el Continental Baths y el Gallery de Nueva York a principios de los años setenta, dos DJ aprendiendo el mismo oficio antes de que Levan rechazara una oferta de Chicago que marcaría la década siguiente de la house. En 1977, Knuckles toma el puesto en su lugar: DJ residente del Warehouse, un club privado, solo para socios, en el Near West Side de Chicago.
Allí encadena disco, soul poco conocido, gospel y discos sintéticos europeos, empalmando cortes de cinta para estirar un break o meter una caja de ritmos cuando un tema se quedaba corto. Las tiendas de discos del barrio empiezan a guardar los importados eclécticos que Knuckles prefería en una sección con el nombre del club; los habituales piden «esa house music», es decir, música del Warehouse. Cuando Knuckles deja el club a finales de 1982, tras una disputa salarial, para abrir su propio club a pocas calles, el Power Plant, el nombre ya se había pegado a todo un sonido de Chicago en plena eclosión.
¿Qué construyó después del Warehouse?
En el Power Plant, Knuckles empieza a trabajar con el cantante y compositor Jamie Principle en temas como «Your Love» y «Baby Wants to Ride», canciones que circulan en casete y cinta mucho antes de su lanzamiento oficial y que los productores de Chicago siguen citando como referencia. A lo largo de los ochenta y noventa construye una segunda carrera como remixer y productor, cofunda Def Mix Productions con David Morales y Judy Weinstein, y retoca temas de Michael Jackson, Diana Ross, Mariah Carey y Chaka Khan, a quien le estira «Ain't Nobody» hasta convertirlo en un clásico house de cocción lenta.
La house music es la venganza del disco.
Publica su propio álbum debut, Beyond the Mix, con Virgin en 1991, y en 1998, en la 40.ª edición de los Grammy, se convierte en el primer ganador de la historia del Grammy al Remixer of the Year, Non-Classical, una categoría que por fin reconocía, sobre el papel, lo que los DJ de club llevaban dos décadas haciendo.
¿Cómo sigue Chicago manteniendo viva la historia?
La ciudad incorpora a Knuckles al Chicago Gay and Lesbian Hall of Fame en 1996, y en 2004 rebautiza un tramo de Jefferson Street como «Honorary Frankie Knuckles Way», mientras el concejo municipal declara el 25 de agosto Frankie Knuckles Day; un joven senador estatal llamado Barack Obama respalda la iniciativa. En 2005 entra al Dance Music Hall of Fame.
Knuckles muere el 31 de marzo de 2014 en Chicago, a los 59 años, por complicaciones de una diabetes tipo 2. Nueve años después, en junio de 2023, la ciudad va más allá: el edificio del Warehouse, en el 206 de S. Jefferson Street, amenazado de venta para ser demolido, es declarado monumento histórico de Chicago, protegiendo para siempre la cuna de la house.



