El fabricante francés Fred's Lab se hizo un nombre con el Töörö, un pequeño sintetizador híbrido que combinaba filtro analógico con osciladores digitales y soporte MPE realmente útil, por una fracción de lo que cobran las marcas grandes. Entonces la cadena de suministro le pasó factura: los chips que alimentaban la placa original de 2020 dejaron de fabricarse. La mayoría de fabricantes, en ese punto, descontinúa el producto en silencio y sigue adelante. Fred's Lab, en cambio, se pasó ese tiempo muerto diseñando una segunda generación.

Qué cambió realmente por dentro

El cambio principal está en la ruta de osciladores. El Töörö original hacía correr sus osciladores digitales a 12 bits, algo que imponía dos límites audibles muy concretos: un ruido de fondo más alto y el 'zipper noise', ese artefacto escalonado, ligeramente crujiente, que se oye cuando un parámetro cambia en pasos discretos en lugar de hacerlo con suavidad. El MKII lleva ese motor a 16 bits, el salto que suelen dar los diseñadores de sintetizadores cuando quieren barridos más limpios y sonidos sostenidos más silenciosos sin tocar el carácter del sonido en sí.

Lo relevante es que Fred's Lab no tocó la parte que le da identidad al Töörö. El filtro analógico paso bajo FL A847, de 12dB por octava, responsable de la calidez del sintetizador y de su reputación entre los dueños de híbridos, se mantiene sin cambios. Esa es la decisión de ingeniería más difícil: reconstruir toda la mitad digital desde cero mientras se deja la mitad analógica exactamente igual implica que el MKII tiene que sonar como un Töörö mejorado, no como un sintetizador distinto que simplemente lleva el mismo nombre.

El circuito digital se reconstruyó por completo. El filtro analógico que le da su voz al Töörö no se movió.

¿Conserva lo que hacía valioso al original?

Sí. El MKII mantiene las 6 voces híbridas y la multitimbralidad de 4 partes que permiten que una sola unidad cubra buena parte de un setup en directo o de estudio, además de los efectos digitales estéreo: delays modulados, chorus y flanger. El soporte MPE en dos zonas también sobrevive a la reconstrucción, algo importante para quien conecta un controlador expresivo tipo Linnstrument en lugar de un teclado estándar.

Fred's Lab está aceptando reservas a 499 euros con IVA incluido, con las primeras unidades enviándose en octubre de 2026.

Por qué importa

Los pequeños fabricantes de sintetizadores viven y mueren según la disponibilidad de componentes, mucho más que las grandes marcas. Cuando un chip llega al final de su vida útil, la salida fácil es descontinuar el producto y dejar que el reconocimiento de la marca se apague poco a poco. Que Fred's Lab haya optado por rediseñar en lugar de abandonar el Töörö es el tipo de decisión que mantiene vivo el catálogo de un fabricante artesanal a largo plazo, y evita que los dueños de unidades de segunda mano se queden con un instrumento huérfano.

Qué opinamos

Esta es la versión poco vistosa de la longevidad del hardware: sin rediseño llamativo, sin reinicio de marketing, solo un fabricante que cambia en silencio las piezas que murieron y deja en paz las que funcionaban. Esa contención, mejorar únicamente lo que se rompió, es más rara de lo que debería en un mercado de gear que suele tratar el 'MKII' como excusa para subir el precio y cambiarlo todo.