¿Qué hay realmente en THIRTY?
Treinta temas, treinta artistas, un sello que cumple treinta años. Global Underground se hizo un nombre con el mix-CD viajero, esa serie que mandaba a Sasha, Paul Oakenfold, John Digweed o Danny Tenaglia por el mundo con una grabadora y que volvía cada vez con el sonido de una ciudad distinta. Para su 30 aniversario, el sello se saltó la vuelta nostálgica y encargó algo más exigente: treinta temas totalmente nuevos y exclusivos, uno por artista, metidos en una caja que se vende en cinco formatos distintos.
La lista de artistas mezcla generaciones a propósito. Nick Warren (junto a Nicolas Rada), Danny Howells, Dave Seaman (junto a Quivver) y Rodriguez Jr. llevan el ADN original del sello hasta 2026, junto a una generación más reciente de la house progresiva: Guy J, Spencer Brown, Simon Vuarambon, Nicky Elisabeth y una colaboración entre Nadia Ali y Frankey & Sandrino.
¿Por qué cuatro temas llegaron al número 1 antes de que saliera el álbum?
«Rise» de Guy J llegó a la cima de Beatport semanas antes de que THIRTY existiera como disco terminado. Lo mismo pasó con «Starship Disco» de Dave Seaman y Quivver, «Stamina» de Simon Vuarambon y «Atlas» de Trilucid y Phil Martyn. Cuatro sencillos, cuatro números uno, en una lista que depende sobre todo del algoritmo y de la expectación de estreno, no del prestigio. Para un sello de 30 años construido sobre un formato hoy casi extinguido, el doble CD mezclado, esa es la verdadera noticia: no son nombres consagrados viviendo del catálogo, sino productores en activo cuyos temas nuevos la pista de baile pidió de verdad.
¿Por qué importa hoy el cumpleaños de un sello de mix-CDs?
«Estamos más que emocionados de sacar nuestro álbum THIRTY, 30 temas originales y exclusivos de 30 artistas increíbles, ¿qué mejor forma de celebrar tres décadas de dance?» - Andy Horsfield, cofundador de Global Underground
Horsfield cofundó Global Underground junto a James Todd en 1996, en una época en la que un mix-CD podía lanzar la carrera de un DJ, no solo documentarla. El formato que construyó el sello (dos discos, una mezcla continua, una ciudad en la portada) está casi extinto como producto comercial. THIRTY responde a eso dejando de ser un mix en su versión más pura: la edición de colección trae los treinta temas sin mezclar, repartidos en cinco vinilos de 12", junto a un póster y una bolsa de algodón, pensada para quienes quieren armar sus propios sets. La edición 2xCD, en cambio, mantiene el tratamiento mezclado clásico. En cualquier caso, que un sello tan veterano demuestre que su roster actual todavía puede dominar una lista de ventas en tiempo real pesa más que otra compilación nostálgica de éxitos pasados.



