El primer plugin de Hot Shower Audio es un juego de palabras que realmente funciona. bathROOMs es una reverb modelada a partir de cinco baños reales, regalada el 19 de agosto de 2026. El chiste del nombre del estudio se entiende del todo cuando aparece un control llamado Temp, y no es una frecuencia de corte. Es la temperatura del agua.

¿Por qué un plugin gratuito está recaudando fondos para un terremoto en Colombia?

bathROOMs es el primer lanzamiento de Alejandro Ramírez, ingeniero de mezcla que trabaja bajo el nombre de Ramalejo, con créditos en 4 proyectos ganadores de Latin Grammy entre 23 nominaciones. Es colombiano, y el 10 de agosto de 2026 un terremoto dañó viviendas en El Cairo, un municipio de Colombia. Ramírez fijó el plugin como pago libre con un mínimo de 0 dólares, y cada donación opcional hecha hasta el 13 de septiembre de 2026 va directamente al gobierno municipal de El Cairo para ayudar a reconstruir casas y baños dañados por el sismo. Es un enfoque que no suena a gancho de marketing añadido después: un plugin modelado sobre la acústica de baños financia la reconstrucción de baños reales, días después del desastre y no meses más tarde.

¿Qué hay realmente dentro de bathROOMs?

Cinco espacios forman los presets base. Lavender es el más pequeño y oscuro, se cierra rápido. Porcelain funciona como referencia, de tamaño medio. Greenhouse es algo más grande y vivo que Porcelain. Cove es el más amplio y aéreo, con la mayor sensación de espacio. Baldosa recrea un baño colombiano pequeño y de superficies duras, con baldosa hidráulica y ducha eléctrica, con un slap brillante y expuesto. En lugar de congelar cada espacio en una huella fija, Ramírez construyó controles alrededor de las capturas: Position acerca o aleja del espacio, más estrecho y oscuro al retroceder, más abierto al avanzar; Surface cambia la dureza del material de las paredes, la baldosa desnuda deja sonar los agudos mientras que toallas o cortinas los absorben; y Temp, el control característico del plugin, inclina el tono de una reverb «fría», brillante y dura, hacia una versión «caliente», más suave y cálida. Wash equilibra reflexiones distintas frente a una nube difusa, Slap añade eco de paredes paralelas con su propio bucle de realimentación, y los clásicos Pre-Delay, un Decay de 0,1 a 30 segundos y Dry/Wet completan el panel. Un ducker integrado (threshold, ratio, attack, release, con entrada de sidechain externa opcional) reduce automáticamente la cola de reverb para que una voz o una lead no se pierda sin automatizar el envío a mano. El plugin también incluye 27 presets adicionales aportados por otros cinco ingenieros y productores, además de los cinco espacios por defecto.

¿Por qué grabar una reverb en un baño en lugar de programar otro algoritmo?

La mayoría de las reverbs de sala o placa algorítmicas del mercado parten del mismo puñado de modelos matemáticos, y por eso tantas acaban sonando intercambiables en cuanto la caída se alarga más allá de unos segundos. Un espacio real, aunque no tenga glamour, arrastra defectos que un algoritmo casi nunca se molesta en simular: la resonancia concreta de la baldosa, cómo un espacio pequeño y cerrado comprime las reflexiones en algo denso y granulado en vez de suave. Eso ha ido empujando a más productores, sobre todo en los rincones más ásperos y texturizados de la house construidos sobre field recordings y carácter lo-fi, hacia la reverb de espacio capturado frente al preset de fábrica. bathROOMs lleva esa idea a su versión menos glamurosa: ni catedral ni sala de directo de estudio vintage, solo cinco baños, el tipo de espacio donde bastante gente aquí ya ha cantado bajo la ducha. Es gratis, precio libre desde 0 dólares, y funciona como VST3, AU y AAX en macOS 11 o posterior (binario universal Apple Silicon e Intel) y como plugin VST3 de 64 bits o aplicación independiente en Windows 10 o posterior, así que nada impide a un productor casero probarlo hoy mismo.