¿Qué propone exactamente el PIAT?
El Consell d'Eivissa está redactando el Plan de Intervención en Ámbitos Turísticos (PIAT), y su medida estrella es contundente: ninguna licencia de discoteca nueva, en ningún punto de la isla, una vez que el plan entre en vigor en 2027. Ese es el momento en que expira el marco regulador turístico actual, a finales de 2026, según We Rave You. Cada local que ya cuenta con licencia legal seguirá funcionando exactamente igual que ahora; la congelación solo bloquea a quien intente abrir uno nuevo.
Suena drástico, pero sobre todo formaliza algo que ya es la realidad. Según el Periódico de Ibiza y Formentera, casi todos los municipios de la isla, salvo Sant Josep, llevan aproximadamente 15 años restringiendo silenciosamente las nuevas licencias de discoteca mediante ordenanzas locales. El PIAT simplemente extendería esa misma prohibición a toda la isla en un único documento, cerrando el último hueco.
¿Por qué actúa el Consell ahora?
El primer vicepresidente Mariano Juan lo dejó claro: "Consideramos que hay suficiente oferta de ocio en determinadas zonas y no se deberían conceder más licencias." El Consell no pretende acabar con la economía nocturna de Ibiza, insiste, y la califica de necesaria porque "nos posiciona, nos diferencia y da trabajo a miles de personas." El objetivo es frenar la expansión, no la escena en sí.
"Ibiza se ha convertido en una gigantesca sala de fiestas. Este modelo se ha ido de las manos.", Elena López, portavoz del PSOE en el Consell d'Eivissa
Esa tensión, defender el sector mientras se le pone un techo, recorre todo el debate. Las autoridades están combinando la congelación de licencias con mano dura contra las fiestas ilegales y no autorizadas, esos eventos informales que se multiplican más rápido de lo que las carreteras, el agua y la vivienda de la isla pueden absorber, según ambos medios que cubren el plan.
¿Quién sale realmente ganando con una congelación permanente?
Aquí es donde el PIAT se vuelve polémico. Todo local que ya tenga licencia, desde los megaclubes más grandes hasta los bares nocturnos más pequeños, obtiene de facto un monopolio blindado sobre la categoría inmobiliaria más valiosa de la isla. Nadie puede montar competencia. Para promotores, inversores y operadores que aún no tienen licencia, la puerta se cierra en 2027 y, con el plan actual, se queda cerrada indefinidamente.
Ese es el trato que hace el Consell: proteger la economía de clubes ya existente y asfixiar la escena informal e ilegal, a cambio de dejar fija para siempre la capacidad nocturna de Ibiza.


