Para cualquier sello independiente de Beirut, El Cairo, Amán o Ramala que quisiera sacar un disco en vinilo, el proceso siempre pasaba por otro continente. No existe ninguna planta de prensado en todo Oriente Medio ni en el norte de África. Cada matriz, cada disco se prensa a miles de kilómetros, en Europa o Estados Unidos, y luego vuelve con un coste que recae directamente sobre el sello y el comprador.

Makbas Records quiere acabar con eso. El sello independiente jordano va a abrir lo que presenta como la primera planta de prensado de vinilo de la región, MAKBAS, instalada en un almacén de Amán a principios de 2027.

¿Por qué montar una planta en vez de simplemente sacar discos?

Porque las cuentas de prensar en el extranjero ya no salen. Aseel Barghuthi, cofundadora de Makbas Records junto a Saeed Abu-Jaber, contó a Mixmag que el sistema actual deja a la música regional atrapada en el lado equivocado de la factura de envío: «Hoy la música de la región se prensa en vinilo a continentes de distancia y rara vez vuelve hasta su propio público. MAKBAS está aquí para cambiar eso.»

Ese viaje de ida y vuelta es lo que infla el coste. «Para cuando los discos llegan al artista o al sello, llegan con un sobreprecio muy alto», explica Barghuthi. «La mayoría de las veces ese coste se refleja en el precio del disco, y eso puede disuadir a alguien que de otro modo querría comprar este formato.» Una planta local elimina el flete, el retraso aduanero y el margen que hasta ahora los sellos jordanos o egipcios no tenían forma de evitar.

¿Qué podrá hacer realmente esta planta?

MAKBAS empieza de forma modesta pero completa. El almacén se encargará del prensado de vinilo negro y de color, diseño de carpetas, distribución y merchandising, pensado en primer lugar para sellos de la región MENA pero abierto también a clientes internacionales. La capacidad de lanzamiento se sitúa en torno a 1.000 discos diarios, un volumen de entrada pero real para una planta nueva, y Makbas ya habla de planes de ampliación en cuanto la línea esté probada.

Esa capacidad va más allá de Jordania. Una planta local significa que un sello en Beirut o Dubái ya no necesita un pedido mínimo lo bastante grande para justificar un envío desde una planta europea, algo que hasta ahora dejaba fuera del vinilo a los sellos regionales más pequeños.

«MAKBAS está aquí para cambiar eso.»

¿Por qué importa?

La fabricación de vinilos ha permanecido concentrada en Europa, Estados Unidos y partes de Asia Oriental durante décadas, incluso mientras la demanda de prensado y las escenas verdaderamente independientes han crecido en todas partes. Una planta en Amán no solo ahorra dinero a los sellos jordanos, le da a todo el underground de MENA un motivo para sacar discos en vinilo, y un modelo que otras regiones sin infraestructura de prensado, desde África Occidental hasta el sudeste asiático, ya pueden mirar.

Qué opinamos

Este tipo de historia de infraestructura pesa más que cualquier lanzamiento suelto. Ha sido la capacidad de prensado, no las cifras de streaming, la que ha decidido en silencio qué escenas tienen derecho a una cultura física y cuáles no. Que Amán llegue primero, por delante de mercados musicales regionales mucho más grandes, dice mucho sobre quién está resolviendo problemas de verdad en vez de esperar a que lo haga otro.