¿A qué suena realmente Adai?

Cinco temas, veintisiete minutos, sin tiempo muerto. Siox abre el disco ya desequilibrado, un pulso quebrado y sincopado que nunca termina de resolverse en un cuatro por cuatro recto. Adai y Marai profundizan aún más en esa inquietud, superponiendo texturas granulares y tonos desafinados sobre ritmos que chasquean y tartamudean en lugar de asentarse en un groove. Isina, el corte más largo con 6:48, es donde el EP respira: un tramo hipnótico y de construcción lenta que cambia los breakbeats por atmósfera, antes de que Bodai cierre el disco con un pulso más ceñido e insistente. Un oyente en la página de Bandcamp de la publicación lo resumió en tres palabras: 'Breaky, Deep, Psychedelic'. Difícil describirlo mejor en una línea.

¿Por qué importa todavía una publicación de Semantica?

Semantica Records lleva dos décadas siendo una de las firmas underground más consistentes de Madrid, un sello de techno e IDM construido por Svreca sobre la idea de que ritmo y textura no tienen por qué competir. Su catálogo va más lejos y más raro que el de la mayoría de sellos techno orientados al club, y Adai, catalogado como SEMANTICA 206, encaja directamente en esa línea: un disco pensado tanto para los cascos y las sesiones de madrugada como para una pista de baile funcional. Cada tema fue escrito y producido en solitario por William Salazar bajo el alias Launaea, y después masterizado por Carlos Koschitzky en su propio estudio en Gijón, un crédito que se nota en la limpieza de los graves y en cómo las texturas más caóticas nunca se emborronan.

«Breaky, Deep, Psychedelic, marca todas las casillas!»

¿Quién es Launaea?

Launaea es el nombre artístico del productor William Salazar. Adai está acreditado solo a él, tanto en composición como en producción, un gesto en solitario más que un trabajo colectivo, y se nota: una visión compacta y coherente a lo largo de los cinco temas en vez de un mosaico de ideas.