Lee Burridge lleva cuatro décadas convirtiéndose en uno de los nombres más importantes de la house y la techno emotiva y melódica, y ha pasado la mayor parte de los últimos cinco años construyendo All Day I Dream como marca global de organic house, más que sacando música bajo su propio nombre. Fading Out, disponible desde el 10 de julio en su propio sello, es lo que por fin rompe esa racha: su primer sencillo original en solitario desde 2021.

¿Por qué ha tardado cinco años?

El vacío no viene de un Burridge callado. Su atención simplemente estuvo en otro sitio. All Day I Dream pasó de ser un sello a convertirse en una marca de fiestas itinerante, con fechas repartidas por varios continentes, y Burridge siguió sacando música, aunque casi nunca solo. Solo en 2025 llegaron November Snowflakes, un EP en colaboración con Lost Desert, y Bianco Montana, su aportación a la recopilación A Winter Sampler VII del sello. Un original en solitario es un ejercicio distinto de una colaboración o de un corte de recopilatorio: es Burridge solo, sin coautor con quien repartir el crédito ni el riesgo. Cinco años es mucho tiempo para dejar eso aparcado.

¿Cómo suena realmente Fading Out?

Ocho minutos, pensados para desplegarse en vez de golpear de entrada. El tema combina texturas etéreas y superpuestas con grooves deep house y percusión orgánica, abriéndose con calma y paciencia antes de que los cortes atmosféricos abran espacio en su interior. Voces etéreas y suaves se deslizan sobre sintetizadores brillantes, cargadas de un anhelo que Burridge deja reposar en lugar de resolver deprisa. El tema crece poco a poco hasta un cierre luminoso y emotivo, el tipo de recorrido que premia una escucha completa más que un clip de treinta segundos.

Capas etéreas sobre grooves deep house y percusión orgánica, que crecen desde una apertura calmada hasta un cierre luminoso y emotivo.

¿Dónde encaja esto en la historia de All Day I Dream?

El momento elegido no es casual. All Day I Dream está en plena expansión, con fechas de gira en 2026 en Saint-Tropez, Los Ángeles, Montreal y Australia, mientras Burridge trabaja en paralelo en Sound of a Dream, un documental ligado a su carrera. Un original en solitario firmado por el fundador del sello, publicado en medio de todo eso, se lee como Burridge recordando que sigue siendo el artista detrás de la marca, no solo el nombre en el cartel.