¿Qué es Love Injection y por qué importa un fanzine?
En una cultura que ahora descubre la música a través de un algoritmo, Love Injection lleva diez años defendiendo lo contrario: un fanzine impreso, repartido en la pista, hecho por gente que de verdad está en ella. Barbie Bertisch y Paul Raffaele lo arrancaron en 2015 en Nueva York, y creció como crecen las instituciones de escena, de lado. El fanzine se convirtió en programa de radio, luego en dúo de DJ, luego en dúo de producción, luego en sello, todo documentando la pista de la ciudad como algo vivo y no como un feed.
¿De dónde viene el nombre?
Del sitio exacto que uno querría. Bertisch y Raffaele dieron con el nombre bailando el clásico neoyorquino 'Love Injection' de Trussel en The Loft, la legendaria fiesta solo por invitación de David Mancuso y raíz espiritual del linaje del disco hacia el house de la ciudad. Ese origen resume todo el espíritu en una imagen: un nombre nacido en la pista, en la fiesta que le enseñó a Nueva York lo que podía ser una fiesta.
Las mejores instituciones de la música de baile no son apps. Son personas con una caja de discos y algo que decir.
¿Qué hay en el recopilatorio y por qué ahora?
Diez años después, Love Injection prensa su primer recopilatorio, 'A Declaration of Universal Love', en BBE Music, el sello de catálogo londinense que lleva décadas haciendo este trabajo de archivo cuidado y letrado en lo que toca a la pista. Es un conjunto que cruza géneros, abierto de oído por principio, que cose material nuevo con temas nunca editados en vinilo, y la edición digital incluye una mezcla continua. El título no es adorno. El amor universal es el viejo credo de The Loft, la idea de que la pista es para todos, y prensarlo en vinilo en 2026 es un alegato discreto sobre lo que la noche neoyorquina debería ser.



