¿Cómo acabó el house en un partido del Mundial?
Brasil contra Escocia es un cartel escrito para los románticos del fútbol, y el 24 de junio se jugó en el Hard Rock Stadium de Miami. La sorpresa fue quién salió con el balón. Según DJ Mag, las dos figuras que llevaron el balón oficial al césped no eran exinternacionales, sino productores de house: Mochakk, nacido en São Paulo, y Barry Can't Swim, de Edimburgo. Uno por bandera, un brasileño y un escocés, con el escenario más visto del planeta durante unos minutos.
La simetría era demasiado buena para quedarse en el césped. Horas después, el dúo estaba en back to back en la terraza de Club Space, Mochakk con los colores de Brasil, Barry Can't Swim con los de Escocia, convirtiendo un partido de grupos en un sound clash nocturno con orgullo de naciones en juego.
¿Quiénes son Mochakk y Barry Can't Swim?
Son dos de los nombres más solicitados que ha dado el underground en esta década, y ahí está justo la clave. Mochakk, de nombre real Pedro Maia, tiene 25 años y dirige Mochakk Calling, una serie de fiestas con entradas agotadas en Nueva York, Miami, Lisboa, Sídney y Barcelona, sobre un sonido que mezcla house clásico con ritmo brasileño y swing del hip-hop. Barry Can't Swim, el productor de Edimburgo ahora fichado por Atlantic, despuntó con un house cálido, melódico y directo en lo emocional, que llena salas sin un solo truco de drop y grito.
El Mundial no fichó a un cabeza de cartel del EDM de estadio. Fichó al underground, y el underground se presentó tal cual es.
Por qué esto va más allá de un booking
El Mundial es el mayor público compartido del planeta, y lo que elige para musicalizar un momento es una señal. Durante años, al house lo han tomado prestado el pop, la publicidad y el deporte, casi siempre limado hasta volverlo inofensivo. Poner a dos artistas de club creíbles, de las dos naciones que se enfrentan, en el centro de un partido es el house llegando a lo masivo en sus propios términos, para después bajarse del césped a una after en Miami hasta que sale el sol. Toda la cultura en un día: el espectáculo y la sala, el himno y las cinco de la mañana.



