¿Por qué borrar un nombre que costó 17 años construir?

El festival portugués NEOPOP abre esta semana en el Forte de Santiago da Barra, una fortaleza marítima del siglo XVI en el borde atlántico de Viana do Castelo, y durante un fin de semana no se llama NEOPOP. El festival funciona bajo su nombre original, ANTIPOP, el que usó al nacer en 2006 antes de pasar a llamarse NEOPOP en 2009. Los organizadores presentan el cambio como algo más que un guiño nostálgico: en sus propias palabras, traducidas del portugués, quisieron, en lo que llaman su edición más grande e importante hasta la fecha, golpear el statu quo.

Quisimos, en esta que es nuestra edición más grande e importante hasta ahora, golpear el statu quo.

Después de veinte años, NEOPOP se ha convertido en el tipo de festival que llena una fortaleza tres noches seguidas y que programa a cabezas de cartel que rara vez tocan en escenarios europeos más pequeños. Un festival tan consolidado suele proteger su capital de marca, no ponerlo en juego. Recuperar el nombre ANTIPOP para el aniversario es apostar a que la identidad fundacional, y la música más dura y experimental que representaba, importa más que el reconocimiento de marca construido desde 2009.

¿Qué cambia realmente sobre el terreno?

Más allá del nombre en el cartel, los organizadores rediseñaron el escenario principal y crearon un nuevo espacio llamado Back Stage, que lista a todos los artistas por orden alfabético en vez de por tamaño de caché, un rechazo explícito a la jerarquía habitual entre cabezas de cartel y teloneros. Una exposición temática dentro de la fortaleza recorre los veinte años del festival, de ANTIPOP a NEOPOP y de vuelta. La programación se reparte en tres escenarios: el Heineken Neo Stage para los sets audiovisuales más grandes, el Neopop Anti Stage para las propuestas más duras y experimentales, y el Back Stage para las apuestas más arriesgadas.

¿La programación respalda de verdad el discurso ANTIPOP?

El cartel de 2026 funciona casi como una prueba de estrés para la lógica del cambio de nombre. Jeff Mills y Nina Kraviz encabezan, Richie Hawtin trae su directo DEX EFX X0X, y Ben Klock b2b Rødhåd, Helena Hauff, Joseph Capriati b2b Luke Slater y Enrico Sangiuliano completan un cartel construido con DJs que hicieron carrera en el lado más duro del techno, no nombres comerciales persiguiendo un caché de gira estival. Laurent Garnier cierra el festival con lo que se presenta como un set de despedida, su tercera vez en este recinto tras 2014 y 2019.