¿Por qué cuesta 450 dólares un teclado sin motor de sonido?

Porque no se paga el sonido, se paga el tacto y el mapeo. El Launchkey 88 MK4 no tiene síntesis a bordo: al conectarlo permanece mudo hasta que dialoga con Ableton Live, Logic, Cubase, FL Studio, Reason, Bitwig o Ardour por USB-C o su salida MIDI de 5 pines. Lo que compran realmente esos 449,99 dólares es un teclado de 88 teclas semipesadas de tamaño completo que Novation describe como el más expresivo de su historia, 16 pads sensibles a la velocidad que leen aftertouch polifónico gracias a la tecnología Force Sensitive Resistor, nueve faders y ocho encoders sin fin, todos pre-mapeados al transporte, la mesa de mezclas y los parámetros del instrumento del programa que esté abierto. Es la contrapartida de cualquier controlador MIDI, pero resulta más marcada en 88 teclas, donde la acción semipesada queda a medio camino entre un teclado sintetizador barato y un piano de verdad con mecánica pesada, y donde la alternativa más cercana en casa, un piano digital con salida USB-MIDI, suele estar ya en la habitación.

Novation califica este nuevo teclado como el más expresivo que ha fabricado, el mismo mecanismo que ahora equipa una gama que va desde un mini controlador de 25 teclas para viajar hasta este buque insignia de 88 teclas de tamaño completo.

¿Qué dice completar la gama sobre la estrategia de Novation?

El enfoque de MusicRadar da la pista: es el décimo modelo Launchkey MK4 y el último de seis tamaños, lo que significa que Novation ha construido su línea desde un mini controlador de 25 teclas pensado para la mochila hasta un buque insignia semipesado de 88 teclas pensado para quedarse fijo en un escritorio. Es una marca que apuesta a que su línea de superficies de control ya no es un simple accesorio de escenario o de directo con portátil, sino una pieza central de estudio que ahora compite por el mismo espacio de mesa que un piano de verdad o un rival de gama alta. El paquete de software confirma esa lectura: Ableton Live Lite, Cubase LE, el sintetizador propio Novation Play, e instrumentos de Klevgrand, GForce y Orchestral Tools apuntan claramente a alguien que está montando o actualizando un equipo de producción permanente, no a quien busca un controlador para un set con portátil.

¿Lo necesita un productor que ya tiene un piano?

Probablemente no, y esa es la lectura honesta. Si ya hay un piano digital de 88 teclas con salida MIDI en la habitación, el Launchkey 88 sobre todo duplica las teclas y añade encima los pads, los faders y el mapeo con el DAW, una mejora real pero incremental por 450 dólares. Donde justifica su precio es en el caso contrario: un productor que usa un controlador más pequeño, o solo un portátil, y que quiere una única máquina que suene como un instrumento de verdad y controle toda la sesión sin enchufar una segunda interfaz. Novation apuesta a que hay suficientes productores en ese caso como para justificar un buque insignia sin ningún motor de sonido propio.