¿Por qué abre Obe justo ahora?

La escena electrónica de Lyon perdió dos referentes este año: la sala flotante La Marquise entró en liquidación judicial, y Le Groom anunció que cerrará sus puertas en noviembre. En ese vacío aparece Obe, una nueva sala con capacidad para 500 personas en el 45 quai Rambaud, en el barrio de la Confluence, que abrió el fin de semana del 4 al 5 de septiembre. Según Le Bonbon, sus fundadores presentan el proyecto como una manera de devolver «la fiesta y la cultura al centro» de una ciudad que acaba de ver desaparecer dos de sus salas.

¿Qué dice el fin de semana de apertura sobre su identidad?

Obe decidió separar sus dos primeras noches por género en lugar de mezclarlas. El viernes tiró hacia el house, con Automatic Writing, Mike & Danny Parton y Johnnydebb en las cabinas. El sábado giró hacia el techno, con Popof y Electric Rescue junto a Yunok. Esa separación, sumada a la intención declarada de también programar conciertos y eventos pop-up, dibuja una sala que quiere que la juzguen por su programación y su puesta en escena, no solo por una mano de pintura nueva sobre el mismo formato de club que Lyon está perdiendo.

¿Puede un aforo de 500 sobrevivir donde cayeron salas más grandes?

Esa es la verdadera pregunta. Que una sala flotante y un local de tamaño medio cierren el mismo año habla de los costes fijos, no de las ganas del público. Una sala más pequeña y modular cuesta menos mantener, y puede alternar entre concierto, club y pop-up en vez de depender de una sola política de puerta. El cartel de apertura de Obe, que combina un nombre techno reconocido como Popof con bookings house más recientes, sugiere que buscan construir público local antes que perseguir el evento puntual.

«Devolver la fiesta y la cultura al centro» es el mensaje que eligieron sus fundadores, y después de un año de cierres, suena menos a eslogan y más a respuesta.