¿Por qué la sync sigue siendo un territorio vedado para la mayoría de los productores?

Las cifras son contundentes. En el evento UNLOCKED organizado por Resident Advisor el 18 de junio en 160dl Studios, en el este de Londres, los datos del Musicians' Union pusieron nombre al problema: el 70% de los músicos británicos vive exclusivamente de los conciertos. Solo el 18% ha colocado alguna vez un tema en una serie, una película, un anuncio o un videojuego, pese a que el 69% quiere diversificar sus ingresos. La brecha no es de ambición. Es de acceso.

El licensing de sincronización funciona a través de redes de contactos que la escena underground nunca estuvo diseñada para tener. Los supervisores musicales no rastrean Bandcamp. Llaman a personas que ya conocen, trabajan por encargo en entornos a los que la mayoría de los productores nunca han tenido acceso. Para los artistas electrónicos cuya música no encaja en los clichés más evidentes (el loop techno para una persecución en coche, el drop eufórico para un spot deportivo), entrar en ese circuito ha requerido históricamente un manager con los contactos adecuados o años de trabajo silencioso en la música de fondo cinematográfica.

Las regalías del streaming agravan el problema. Con fracciones de céntimo por reproducción y una economía del directo que aplasta a los artistas de nivel medio (desplazamientos, alojamiento, cachés mermados por las comisiones de los agentes), la sync es una de las pocas vías de diversificación con capacidad real de generar ingresos. Un solo placement bien colocado en una serie de prestigio puede superar lo que un catálogo de tamaño medio ingresa en Spotify durante todo un año.

¿Qué ofrece exactamente el programa Doors Open / Leland?

Leland, empresa especializada en sync, se alió con la iniciativa Doors Open de Resident Advisor para dar forma concreta a ese diagnóstico. Cinco productores serán seleccionados para una mentoría de 4 meses, acompañada de una beca económica, orientada tanto al aprendizaje técnico de la sync como al desarrollo de los contactos necesarios en el sector. El programa cuenta con el respaldo del Arts Council England.

Los socios del sector reunidos en torno al proyecto forman una combinación reveladora: Ninja Tune (el sello con uno de los historiales más sólidos en sincronización de música electrónica), PlayStation Studios, Siren Music, Feel For Music, la agencia publicitaria BBH y la gestora artística First Artists. Ese conjunto cubre videojuegos, publicidad, colocación editorial y servicios a artistas, es decir, todos los grandes canales por los que circulan realmente los ingresos de sync.

El evento UNLOCKED reunió a ponentes capaces de trazar el mapa completo: Nainita Desai, compositora galardonada para cine y televisión; Jordan Crisp, supervisor musical en activo; y James Righton, músico y exmiembro de Klaxons, que ha navegado el mundo de las licencias comerciales desde el lado del artista.

«El 69% de los músicos quiere diversificar sus ingresos. Solo el 18% tiene experiencia en sync. Ese hueco es el programa.»

¿Qué implica la presencia de Ninja Tune en el programa?

La participación de Ninja Tune merece leerse con atención. El sello lleva décadas colocando música electrónica y experimental en series y películas de prestigio a nivel global, en un momento en que la mayoría de los supervisores musicales descartaban de entrada todo lo que no respondiera a los formatos comerciales convencionales. Su historial demuestra que es posible. Un programa formativo co-construido con ellos tiene un peso muy diferente al de una plataforma de licensing que parte de cero. La señal es clara: la sync es viable para los artistas electrónicos fuera del mainstream, siempre que se cuente con las herramientas y las relaciones adecuadas.