¿Qué anunció en realidad Juan Arnau?

En una entrevista reciente, Juan Arnau, fundador y responsable global de la marca elrow, puso cifras a algo que el sector intuye desde hace años: la barra se encoge. Calcula que el consumo de alcohol en los eventos caerá entre un 30 y un 40 % en los próximos cinco años, y advierte de que en una década los ingresos de barra podrían bajar hasta un 70 % respecto a hoy. En boca del hombre que está detrás de una de las mayores marcas de fiesta del planeta, no es una frase al aire. elrow factura unos 60 millones de euros al año y vende cerca de 700.000 entradas en todo el mundo; solo su Monegros Desert Festival cuesta más de 7 millones de euros por una jornada. Cuando un promotor de ese tamaño dice que el modelo de las consumiciones se resquebraja, los bookers y los operadores deberían tomar nota.

Los jóvenes se cuidan mucho más de lo que nos cuidábamos nosotros. Beben menos alcohol. Es una tendencia muy clara.

¿De verdad beben menos los jóvenes?

Sí, y no es una corazonada. Una encuesta de Gallup de 2023 halló que el 62 % de los adultos estadounidenses menores de 35 años dice que bebe, frente al 72 % de hace dos décadas, un claro descenso generacional. Los investigadores lo atribuyen a un conjunto de cambios: más atención a la salud, presupuestos más ajustados, ganas de mantener el control y un alcohol que sencillamente pesa menos en cómo socializan los jóvenes. Ese mismo público prefiere cada vez más los eventos de día a las noches interminables. Beber se está volviendo opcional, ya no obligatorio.

Por qué el golpe va a la barra y no a la pista

Esto es lo que muchos promotores no ven: los jóvenes no le dan la espalda a los festivales, los clubs o la música electrónica. Cambian lo que esperan de ellos. El peligro, por tanto, no son los recintos vacíos, sino los márgenes de barra más finos, y en la mayoría de los eventos es en la barra donde vive el beneficio. Por eso el aviso de Arnau habla de modelos de negocio, no de música. Los eventos que durarán son los que venden algo que no depende de acabar borracho: producción, espectáculo, programación de día, gastronomía, sentido de pertenencia. elrow, cuyo discurso entero se apoya en el espectáculo inmersivo y no en la cola frente al mostrador, parte con ventaja. Los festivales en apuros serán aquellos cuya hoja de cálculo daba por hecho, en silencio, que todo el mundo seguiría bebiendo.