¿Qué reveló de verdad la fase de pruebas?
Durante casi todo el caso, la pregunta fue de escala: ¿cuánta música protegida metió Suno en su modelo? Ahora hay una cifra, o al menos un suelo. Con Audible Magic, la herramienta de huella acústica de referencia del sector, varios peritos obtuvieron acceso físico a los datos de entrenamiento de Suno el 3 de noviembre de 2025, terminaron el análisis el 2 de enero de 2026 y entregaron las coincidencias pocos días después. El veredicto fue rotundo: millones de grabaciones de las demandantes. Suno ya había reconocido la forma del asunto en su propia contestación, al admitir que el modelo se había entrenado con decenas de millones de grabaciones que presumiblemente incluían obras de las discográficas.
El 21 de mayo de 2026, Universal y Sony pidieron añadir 61.026 grabaciones concretas a una demanda que, en junio de 2024, arrancó con apenas 560. Calificaron ese conjunto de mera fracción de lo que destapó la fase de pruebas.
¿Por qué un fallo en julio importa más allá de las grandes?
El caso de Massachusetts llega a una vista de juicio sumario en julio, ante el juez presidente F. Dennis Saylor IV, y Suno se lo juega todo al fair use, la doctrina estadounidense de uso legítimo. Un fallo, en un sentido o en otro, alcanza a cada productor y cada sello que alguna vez temió ver su catálogo engullido por un modelo. Si el fair use cae, la plantilla de licencias fijada por los primeros acuerdos, fracciones de céntimo por generación, se convierte en el mínimo para hacer negocios. Si triunfa, impugnar el entrenamiento con música protegida sin permiso se vuelve mucho más difícil.
Suno sostiene que tiene derecho a una resolución rápida de su defensa basada en el fair use. Las discográficas replican que negárselo premiaría una copia a una escala sin precedentes y su posterior ocultación.
¿Dónde están ahora las grandes?
El frente se ha partido. Warner pactó en noviembre de 2025, firmó el primer acuerdo de licencia de su clase con un generador de música con IA y quedó apartada del caso en enero de 2026. Universal y Sony no pactaron; sus conversaciones con Suno habrían encallado, y siguen apretando. Nada de esto ha frenado a la empresa: Suno levantó 400 millones de dólares en junio de 2026 con una valoración de 5.400 millones de dólares, dinero que compra mucha paciencia judicial mientras el resto del negocio espera a ver qué legaliza el fallo del verano.



