¿Qué pasó exactamente en Camp Kennybrook?
La familia Landman, que ha dirigido Camp Kennybrook durante 61 años, anunció en Instagram el 18 de septiembre de 2026 que vendió la propiedad de los Catskills y cerró el campamento para siempre. «Creemos que es la decisión correcta para nuestra familia, pero eso no la hace fácil», escribieron, y añadieron que se sienten «profundamente orgullosos de lo que llegó a ser Kennybrook y humildes ante cuánto se le ha querido». El momento duele: el Sustain-Release de Aurora Halal y Zara Wladawsky acababa de cerrar allí su 12.ª edición apenas días antes, del 10 al 13 de septiembre, con Mala, Rhadoo, Kangding Ray y Sandwell District entre más de 50 artistas en dos escenarios.
¿Por qué el cierre de un campamento amenaza a todo un festival?
El Sustain-Release no es un festival que se pueda montar en cualquier campo con un generador y un escenario. Funciona con la infraestructura real de Camp Kennybrook: cabañas, un lago, fogatas, cocinas, todo el entramado de un campamento de verano en funcionamiento, construido a lo largo de más de una década de confianza entre los organizadores y una sola familia. Ese es el trato que hacen los festivales underground cuando encuentran un lugar dispuesto a acoger música electrónica para un público de miembros: la relación se convierte en la infraestructura, sin sede de repuesto lista para cuando el propietario decide vender. Resident Advisor informó sobre la venta y contactó al Sustain-Release para pedir declaraciones; hasta el momento de esta publicación, los organizadores no habían emitido ningún comunicado público sobre los próximos pasos.
¿Puede el Sustain-Release encontrar un nuevo hogar?
Nada está confirmado. Ni traslado, ni cancelación, ni anuncio sobre una 13.ª edición. Halal y Wladawsky convirtieron al Sustain-Release en una de las citas más respetadas del underground estadounidense precisamente manteniéndolo pequeño, por invitación y casi al margen de la prensa, así que es muy probable que cualquier novedad aparezca primero en su lista de correo o su Instagram antes de llegar a la prensa especializada. Por ahora, lo único seguro es que el campamento que hizo posible el festival durante doce años ya no existe.



