¿Qué se está construyendo de verdad en la DMZ?

La idea fundacional de una institución berlinesa está a punto de ponerse a prueba en la frontera más vigilada del planeta. Una organización cultural llamada PERMIT, encabezada por su director Joon Kwak, quiere convertir el condado de Goseong, el único del lado surcoreano todavía partido por la zona desmilitarizada, en un destino cultural permanente. El vehículo de lanzamiento es el SUNN Festival, y el plan se hizo público el 3 de julio en el Foro Internacional de Estrategia Cultural de Goseong.

La fecha elegida para el festival lo dice todo. SUNN será el 3 de octubre de 2026, el Tag der Deutschen Einheit, el día en que Alemania celebra su reunificación. Kwak es directo sobre la meta: levantar un ecosistema cultural duradero con creadores locales de Goseong, no importar el nuestro para un festival y marcharnos.

¿Por qué está aquí el fundador de Tresor?

Porque ya hizo una versión de esto. Dimitri Hegemann intervino en el foro con una entrevista en vídeo pregrabada, y su nombre por sí solo es la tesis. Hegemann abrió Tresor en 1991 en la cámara acorazada inundada de unos grandes almacenes destripados de la Leipziger Strasse, a metros de donde acababa de caer la franja de la muerte del Muro. El argumento de su vida es que el techno no solo puso banda sonora a la cura de una ciudad dividida, sino que recuperó físicamente el espacio muerto que dejó la separación.

La Embajada de Alemania en Seúl respalda el proyecto, y colabora el artista sonoro Nik Nowak. Nowak es el hombre indicado: su trabajo escarba en la política del sonido de la Guerra Fría a lo largo de las fallas de la Alemania y la Corea divididas, donde la frontera es tanto instrumento como barrera.

«Una línea no solo divide, una línea también conecta. Queremos tomar esa frontera que siempre ha significado separación y tratarla como un escenario, no solo como una línea de control.» Joon Kwak

¿Puede un festival cambiar de verdad una frontera militarizada?

Es una pregunta justa, y la respuesta honesta es que nadie lo sabe todavía. Un solo día, el 3 de octubre, no desarma nada. Pero el encuadre es deliberado y no es ingenuo. Goseong se elige precisamente porque es la herida, y la fecha del día de la Unidad Alemana es una apuesta: una frontera se puede releer en vez de solo patrullar. La prueba real no es la primera edición, es el año dos y el año cinco, y si la gente de Goseong acaba siendo dueña de esto o solo mirándolo.