¿Qué prohibieron exactamente Boom y Rumst, y por qué?
El primer fin de semana de Tomorrowland, del 17 al 19 de julio, transcurrió sin un solo fuego artificial ni carga pirotécnica, algo que nadie en el festival recuerda. La decisión no vino del promotor: el alcalde de Boom, Jeroen Baert, y el de Rumst, Jurgen Callaerts, respaldados por la gobernadora de la provincia de Amberes, Cathy Berx, prohibieron toda pirotecnia siguiendo el consejo directo de los bomberos. "Está demasiado seco en la zona", dijo Callaerts. "Rige el código naranja." Bélgica acababa de vivir su ola de calor más mortal en la memoria reciente, un episodio que Sciensano vincula a un aumento del 47,8% en las muertes entre el 18 de junio y el 1 de julio, y la provincia estaba en código naranja, el segundo nivel de alerta por incendio del país, justo cuando los equipos terminaban de montar el recinto. La prohibición alcanza tanto el terreno de De Schorre en Boom, donde se levanta el Mainstage, como el camping Dreamville, justo al lado en Rumst, donde duerme bajo lona la mayoría del público del fin de semana, a pocos metros de hierba seca.
La ironía no pasa desapercibida: el año pasado, el Mainstage real de Tomorrowland se incendió días antes de que abriera el festival, por una falla técnica entre bambalinas, y los equipos lo reconstruyeron a contrarreloj. Este año la amenaza ya no es una chispa aislada entre bambalinas, es el terreno reseco sobre el que se asienta todo el recinto.
¿Por qué Tomorrowland se enteró por la prensa?
Ahí está la parte que más duele para un festival famoso por su precisión milimétrica. La portavoz Debby Wilmsen confirmó que Tomorrowland "no fue consultado sobre la decisión inicial" y añadió: "también nos parece muy lamentable haber tenido que enterarnos por los medios." Para una organización que ajusta cada disparo pirotécnico a un espectáculo de luces y sonido sincronizado meses antes, quedar al margen de la decisión de tres cargos locales sin siquiera una llamada previa es tanto un problema de gobernanza como de producción: significa que los municipios que acogen el mayor festival de Europa pueden, con una simple nota de bomberos, eliminar un elemento central del espectáculo días antes de abrir puertas, sin que el promotor tenga voz en esa mesa.
¿Por qué los drones no pueden simplemente sustituir los fuegos artificiales?
Wilmsen también dijo que Tomorrowland evaluó cambiar la pirotecnia por un espectáculo de drones luminosos, la solución a la que recurren hoy la mayoría de festivales frente a las restricciones por incendios o ruido, y tuvo que descartarla: De Schorre está demasiado cerca de un aeropuerto como para que tampoco se autorizara un show de drones. Eso cierra la única alternativa que ha permitido a otros eventos mantener un cierre tipo fuegos artificiales sin el riesgo de incendio. El público del primer fin de semana tuvo la puesta en luces y sonido del Mainstage, pero sin el remate pirotécnico; que el segundo fin de semana (24-26 de julio) recupere los fuegos artificiales dependerá de una decisión que las autoridades dicen que tomarán más cerca de la fecha, tras una consulta de seguridad final, según evolucionen la ola de calor y la sequía.
¿Qué significa esto para la producción de festivales?
El cierre pirotécnico de Tomorrowland no es un adorno, es parte de la marca: la imagen que se recorta y se comparte mucho después de que se olviden los sets de los DJ. Perderlo por una alerta código naranja, con apenas días de aviso, y encima en Bélgica, un país templado que no suele asociarse al riesgo de incendio, es la señal de alarma. Si las olas de calor siguen empujando alertas de incendio a lugares donde antes nunca hacían falta, los promotores que han construido su marca alrededor de la pirotecnia, los drones o cualquier cosa que un jefe de bomberos local pueda vetar en el último momento van a necesitar un plan que no dependa de que el clima coopere. Hoy es un problema de producción y logística; dentro de cinco años puede que sea una cláusula estándar en el plan de contingencia de cualquier festival al aire libre.
"También nos parece muy lamentable haber tenido que enterarnos por los medios."



