¿Cuánto se han alargado realmente los plazos de visado en EE. UU.?

En julio de 2026, una solicitud de visado O-1 de "capacidad extraordinaria" tardaba de media poco más de un año en resolverse por USCIS, según NPR, y las solicitudes grupales P-1 alcanzaban los 11,5 meses de media, frente a los dos o cuatro meses habituales antes de 2020. La agencia ni siquiera admite una solicitud de visado O presentada con más de un año de antelación a las fechas de gira, así que un artista puede quedar atrapado entre una agenda que necesita el visado ya y una ventana de solicitud que legalmente todavía no puede abrirse. Tamizdat, la organización sin ánimo de lucro que lleva décadas gestionando visados de artistas, ha visto encogerse su cartera de clientes a medida que el trámite acelerado, en teoría opcional, se vuelve de facto obligatorio. Un grupo de folk sueco que dio que hablar este verano solo obtuvo dos meses de entrada en lugar del año que había solicitado y tuvo que cancelar todas sus fechas estadounidenses de 2026; los DJ underground, sin el ciclo mediático de una banda de folk, simplemente dejan de programar giras por Estados Unidos, en silencio.

¿Por qué el sistema favorece a los cabezas de cartel frente al underground?

Las categorías O-1 y P-1 se basan en el concepto de "capacidad extraordinaria", un listón que, según los abogados de inmigración, premia a artistas que ya tienen reconocimiento de cabeza de cartel y penaliza a quien todavía está construyendo su reputación. Douglas Russo, abogado de inmigración que colabora con las investigaciones de Resident Advisor sobre el tema, señala que una carta de recomendación que describe a un DJ como "prometedor" suele bastar para que rechacen el expediente, porque esa palabra indica precisamente que el artista no ha cruzado el umbral que exige la ley. A eso hay que sumarle las subidas de tarifas de 2024: el visado O subió un 129 % hasta 1.055 dólares y el P un 121 % hasta 1.015 dólares, más el recargo por trámite acelerado, que desde entonces ha subido a 2.965 dólares, así que el coste total de un expediente ronda ya los 6.000 dólares una vez sumados honorarios legales y papeleo, un expediente típico tiene entre 200 y 300 páginas, a veces más de 1.000.

"Cada vez hay menos artistas interesantes que puedan permitirse tocar en este mercado."

Es Sam Bloom, agente en In Context Artists, cuya cartera incluye a dBridge, Madam X y SKY H1, describiendo así lo que este atasco le está haciendo a su propia agenda de conciertos. Una fecha de festival que paga cinco o seis cifras absorbe sin problema una factura de visado cercana a los 6.000 dólares. Una fecha en un club de 300 personas que paga unos pocos miles, no, y es precisamente ahí donde se construyen la mayoría de las carreras underground de house y techno.

¿Qué están haciendo agentes y clubes al respecto?

Resident Advisor, la sala neoyorquina BASEMENT y el Wire Festival dedicaron 2024 a construir una guía gratuita sobre el visado O-1 en artistvisa.guide, después de que su propia investigación revelara que el estándar de "capacidad extraordinaria" nunca se pensó para un DJ de circuito de club. Joe Sigmund, de Surefire Agency, que representa a Skee Mask y Hudson Mohawke, ya avisa a sus clientes de que "presentar el expediente sin trámite acelerado es muy poco aconsejable", lo que en la práctica convierte el carril rápido en un coste fijo más que en una opción. Algunos promotores, siguiendo una práctica ya habitual en la música latina, presentan ahora sus expedientes seis meses o más antes de una fecha solo para dejar margen a la cola ordinaria. Para un nombre ya asentado, eso compra tiempo. Para un DJ que todavía nadie conoce, y cuya fecha estadounidense puede cerrarse con solo dos meses de antelación, no es ninguna solución.