Un Yamaha CS-80 puesto a la venta en Reverb por un vendedor con sede en Atenas se vendió por 401.465,62 libras, cerca de 534.000 dólares, convirtiéndose en el sintetizador más caro jamás vendido en subasta. El anuncio, publicado bajo el usuario Synthesizerman, sostenía todo el precio sobre una sola afirmación: que ese ejemplar concreto era el primerísimo CS-80 de Vangelis, el que usó en su álbum Spiral de 1977.
La venta supera el récord anterior de un instrumento electrónico en venta pública, un vocoder Sennheiser VSM-201 que perteneció a Florian Schneider, cofundador de Kraftwerk, vendido por unos 256.000 dólares. Aquel era un vocoder ligado a un miembro fundador de Kraftwerk. Este es un teclado ligado al compositor que firmó las bandas sonoras de Blade Runner y Carros de fuego, dos monumentos de la cultura popular construidos sobre síntesis analógica, y el mercado decidió claramente que ese legado vale el doble.
¿Qué prueba real hay de que fue suyo?
Poca, según la propia versión del vendedor. El anuncio describía un prototipo antiguo sin número de serie, en excelente estado de funcionamiento, con su soporte y tapa originales. La única marca distintiva ofrecida como prueba es una quemadura de cigarrillo en una de las teclas. El discurso del vendedor fue directo: "Esto es lo real. Prototipo antiguo, sin número de serie... Este es el CS-80 de 'Spiral', histórico. Tasado en consecuencia." No hay fotografía de Vangelis con este ejemplar en concreto, ni documentación de mantenimiento, ni cadena de custodia acreditada. Quienquiera que lo haya comprado, compró tanto una historia como un teclado.
"el mejor diseño de sintetizador analógico que ha existido jamás"
Así describió el propio Vangelis el CS-80 en una entrevista de 1984 para Electronics & Music Maker, años antes de que la propiedad de este ejemplar se convirtiera en una incógnita de 534.000 dólares.
¿Por qué llegó a un precio tan alto?
Porque el CS-80 nunca fue un polisintetizador cualquiera. Yamaha lo construyó en 1976, una bestia analógica de ocho voces y doble capa, con aftertouch y un controlador de cinta que permitía modular altura y timbre en tiempo real, funciones que la mayoría de los sintetizadores todavía no tienen. Vangelis usó uno en casi todas sus grandes bandas sonoras. Es el instrumento que abre el tema principal de Blade Runner y lleva el motivo de piano y capas de Carros de fuego hasta ceremonias olímpicas y listas de bodas de todo el mundo. Un CS-80 original en funcionamiento ya cuesta cinco cifras en el mercado de segunda mano. Añádele el nombre del artista que hizo famoso el modelo, y los coleccionistas pagarán lo que valga la historia para ellos, documentada o no.



