The Cause, club del este de Londres, está a punto de acoger algo para lo que no fue pensado en origen: un festival que nació al aire libre. Waterworks, la cita de house y bass que se celebra en Gunnersbury Park desde 2021, cambia de sede para 2026 después de que el parque, situado al oeste de Londres, no consiguiera a tiempo el permiso necesario para las fechas de septiembre. En lugar de cancelar o posponer, el equipo organizador rehízo todo el evento como una fiesta ininterrumpida de 36 horas repartida en siete espacios de The Cause, los días 12 y 13 de septiembre.

¿Por qué Waterworks dejó Gunnersbury Park?

Según Resident Advisor, el equipo de Waterworks explicó que los retrasos del parque para obtener el permiso les impedían comprometerse con los costes de infraestructura sin garantía de aprobación, y que el recinto habría quedado prácticamente sin cobertura de seguro para esas fechas. DJ Mag recogió que los organizadores lo dijeron sin rodeos: no estaban dispuestos a arriesgarse a no poder pagar al personal, a los artistas, a los proveedores, a los freelance y al equipo, ni a dejar a los poseedores de entradas sin evento. Es un verdadero precipicio financiero para un festival independiente, no un simple contratiempo de calendario, y ese es el verdadero titular aquí: un trámite municipal de permisos, no una decisión artística, acaba de forzar a un festival al aire libre de cinco años a meterse en un club.

"Éticamente, no estamos dispuestos a arriesgarnos a no poder pagar a nuestro personal, a nuestros artistas, a nuestros proveedores, a los freelance y al equipo."

Todas las entradas compradas para la edición original en Gunnersbury Park siguen siendo válidas para el nuevo formato, con reembolsos disponibles para quien prefiera no asistir. Los organizadores afirman que el plan sigue siendo volver al parque en 2027, presentando este cambio como algo puntual y no permanente.

¿Cómo es en la práctica un festival de 36 horas?

Esta es la parte que merece atención más allá del drama del traslado. Waterworks no se limita a cambiar un campo por una nave, estira todo el evento en un bloque ininterrumpido de 36 horas, presentado internamente como una edición extendida. La programación aprovecha los patios exteriores de The Cause durante el día y sus salas interiores por la noche, una lógica más cercana a los maratones de clubbing de Berlín o Ámsterdam que al calendario habitual de los festivales británicos. Para una escena que ha visto endurecerse los permisos al aire libre por todo Londres, llevar un único recinto cerrado a formato maratón es también una cobertura: sin riesgo de lluvia, sin toque de queda diario que gestionar, y un club que ya sabe cómo organizar noches enteras.

¿Quién toca en los siete espacios?

El cartel mantiene la estructura multi-curador que distingue a Waterworks: Resident Advisor lleva un escenario durante los dos días, junto a sets a cargo de Outlook, Keep Hush, Rupture, Love International y EC2A. El cartel de RA del sábado apuesta por el deep house y el techno con Sofia Kourtesis, Octo Octa en directo, Eris Drew y OK Williams b2b con Skee Mask. El domingo, el escenario de RA pasa a manos de DaMetalMessiah para un cartel centrado en el bass con Carré, Ruff Sqwad, Novelist, Darwin, Anz y Objekt b2b con Call Super. En el resto de los siete espacios estarán Daniel Avery, Tim Reaper, dj sweet6teen b2b con Gene On Earth, Beatrice M. b2b con Simon Scott, y Teki Latex b2b con Neffa-T, un abanico que cubre bass británico, jungle y techno de club en las mismas 36 horas.

Por qué importa

Waterworks es un caso de estudio de lo frágil que se ha vuelto la infraestructura de los festivales al aire libre en el Reino Unido: un retraso administrativo, no la falta de demanda o de dinero, obligó a un evento de cinco años a reconstruirse en torno a otra sede y otro formato en cuestión de meses. La solución elegida, un maratón bajo techo en lugar de una versión reducida, es también un modelo que otros organizadores londinenses, atrapados por las mismas restricciones de parques y permisos, van a observar de cerca.