Gilles Peterson no contrata DJs de house para rellenar un festival de jazz. Esa es la matiz clave en We Out Here, que se celebra ahora mismo (del 20 al 23 de agosto) en Wimborne St Giles, Dorset, y que agotó todas las entradas, tanto de fin de semana como de día, antes de que sonara el primer set.
Los nombres principales pertenecen a la aristocracia del jazz y el soul: Arthur Verocai con la Nu Civilisation Orchestra, Thundercat, Gary Bartz, Mulatu Astatke, Stereolab, Joy Crookes, Sampa The Great. Nada de eso es house. Pero dentro de ese mismo cartel hay una presencia en cabina que dice mucho a quien se toma la house en serio: Kenny Dope, una mitad de Masters at Work junto a Louie Vega, pinchando junto a Coco Maria, Colleen Cosmo Murphy, Jamz Supernova, K-Lone & Facta, Nightmares On Wax, Wookie e Iration Steppas.
¿Es We Out Here un festival de house?
No, y decir lo contrario sería deshonesto. El cartel cubre, con razón, soul, hip hop, house, afro, electrónica y jazz, y la mayor parte del marketing se apoya en el escenario principal en directo. Pero la identidad de género de un festival no depende solo de lo que aparece en letra más grande en el cartel. También depende de a quién se le confía cerrar una pista. Contratar a Kenny Dope, un productor cuyo catálogo con Masters at Work ayudó a definir el sonido de la house y el garage en la pista de baile, no es un gesto simbólico hacia la música electrónica. Es una declaración: los escenarios de DJs pesan tanto como el escenario en directo, no son un añadido de última hora.
¿Por qué importa este sold out?
Porque demuestra algo que rara vez se reconoce en el underground: la house y la afro-house atraen a un público que también quiere ver a Thundercat y a Mulatu Astatke el mismo fin de semana, y ese público cruzado ya es lo bastante grande como para agotar un festival de varios días apoyándose en el nombre de un programador y un cartel híbrido, sin la maquinaria de marketing de un solo género. Peterson no le vende house al público del jazz, ni al revés. Ha demostrado que existe un único público que quiere ambas cosas, y ese público se ha quedado con todas las entradas.
Los escenarios de DJs de We Out Here no son una carpa chill-out entre conciertos. Con Kenny Dope en el cartel, es ahí donde el público house y afro-house va a ver a una leyenda, no a una curiosidad de programación.
¿Qué dice la contratación de Kenny Dope sobre el resto del cartel?
Dice que el ala house y afro-house de We Out Here está programada con la misma seriedad que el escenario en directo, no tratada como ruido de fondo entre actuaciones. Junto a Kenny Dope, nombres como Iration Steppas (cultura sound-system), Wookie (UK garage) o K-Lone & Facta (bass y house británicos) le dan a la parte electrónica del cartel su propia coherencia y linaje, distinto del jazz y el soul, pero situado justo al lado.



