¿Por qué el Memorymoog se está clonando tres veces en un año?

El Memorymoog fue la respuesta de Moog a la ola polifónica de principios de los ochenta, un buque insignia analógico de seis voces lanzado en 1982 y retirado de producción pocos años después por problemas de fiabilidad que lo convertían en una pesadilla de mantener. Solo se fabricaron unas pocas miles de unidades, y las que aún funcionan se venden hoy por cifras de cinco dígitos. Esa escasez explica por qué 2026 se convirtió en temporada abierta: Arturia lanzó Memory V, Cherry Audio siguió con MemoryMode 2, y ahora Xils Lab mete MemoryTone en la pelea, todos detrás de los mismos productores que nunca tocarán el hardware original.

¿El más barato es realmente igual de bueno?

Esa es la pregunta que divide los foros de gear esta semana. Xils Lab fija MemoryTone en un precio de lanzamiento de 79 euros, frente a 199 euros de precio normal, muy por debajo de los dos rivales establecidos. Sobre el papel, la ficha técnica no tiene nada que envidiar a la competencia: tres osciladores multiforma por voz, un suboscilador, polifonía de 16 voces y un filtro ladder autooscilante de 24dB pensado para rugir como el original. Xils Lab tampoco es un recién llegado que se sube a una moda, el mismo equipo creó The Eighty, una emulación del CS-80 muy respetada entre los amantes de sintetizadores, lo que le da al precio bajo una credibilidad que otra casa de plugins no tendría.

"El año 2026 estuvo muy marcado por el Memorymoog en el mundo de las emulaciones", según Synth Anatomy.

¿Qué aporta MemoryTone más allá del clon?

Donde MemoryTone intenta diferenciarse es en la sección de efectos añadida a la emulación: chorus, delay, phaser, reverb, EQ y un resonador, ninguno presente en el original de 1982. También corre con MIDI y MPE completos, y trae un arpegiador con modo latch avanzado, útil para producir pads evolutivos en lugar de perseguir un solo patch vintage. Ya está disponible en VST, VST3, AU y AAX para macOS y Windows, protegido con iLok o una llave física.