¿Qué cambia la polifonía en el clon de un clásico mono?
El Roland MC-202 original, lanzado en 1982, era estrictamente monofónico: una sola nota a la vez, un único VCO, conectado directamente a su secuenciador de pasos integrado. Esa limitación explica buena parte de su fama como máquina de bajos, no de acordes. El AD-202 de Audio Damage conserva la voz fiel al circuito original (oscilador de sierra PolyBLEP, pulso de doble sierra con PWM, suboscilador, filtro paso bajo resonante en escalera de 24 dB con drive), pero permite apilar hasta ocho voces a la vez, algo que ninguna unidad de hardware del MC-202 pudo hacer jamás.
El portamento ahora se estira hasta cinco segundos, útil para ese tipo de deslizamientos de tono que el glide fijo del original nunca permitió. El soporte completo de MPE (pitch bend y presión por nota, cuatro destinos de aftertouch) hace que el plugin responda a controladores expresivos como un Roli Seaboard o un Linnstrument, algo que una caja analógica de 1982 obviamente no podía hacer. La microafinación MTS-ESP abre el oscilador a sistemas de afinación alternativos, fuera de la escala fija de doce tonos del original.
¿Para quién está pensado realmente?
AD-202 se distribuye en VST3, AU, CLAP y LV2 para macOS, Windows y Linux, además de una versión para iPad/iPhone a 4,99 $ en la App Store. Audio Damage habilitó un probador en el navegador directamente en la página del producto, para escucharlo antes de pagar nada. Hasta el 15 de septiembre de 2026, el plugin de escritorio tiene un precio de lanzamiento de 34,95 €, que sube a 49,95 € después.
Para los productores de house y techno que buscan ese grave del MC-202 sin cazar una unidad de hace décadas en el mercado de segunda mano, donde las unidades funcionales se venden por cifras de cuatro dígitos y se desafinan con el tiempo, la propuesta es sencilla: el sonido, más la polifonía y el control expresivo que el hardware original nunca estuvo pensado para ofrecer.
"Una emulación auténtica del MC-202 era inexistente o muy rara", dice Audio Damage sobre el vacío que llena el AD-202.



