El propio departamento de urbanismo del ayuntamiento de Ibiza suspendió la licencia de obras del Hotel Corso el 17 de septiembre de 2026. Según La Voz de Ibiza, que publicó la información el 3 de octubre, la suspensión responde a dos problemas sin resolver: la falta de una licencia de discoteca válida y un exceso en la ocupación en planta permitida.

Este problema de ocupación no es nuevo. Un informe de los arquitectos municipales del 22 de julio de 2026 ya cifraba la ocupación del proyecto en 4.400 metros cuadrados, frente a un límite legal de 3.910 metros cuadrados (el 15% de la parcela), un exceso que las propias autoridades calificaron de insubsanable. El Hotel Corso Ibiza debe reabrir como hotel de cinco estrellas con una macrodiscoteca anexa, y es justamente esa pieza la que no encaja en los números.

¿Cómo se sigue construyendo con la licencia suspendida?

Días después de la suspensión, las obras se reanudaron dentro del edificio. Según La Voz de Ibiza, el promotor recurre a una declaración responsable, un trámite que permite empezar obras sin esperar la aprobación previa del ayuntamiento, pero reservado a obras menores: pequeñas reparaciones, acabados, nada estructural. Usarla para continuar obras interiores mientras la licencia principal está suspendida equivale, en la práctica, a esquivar la suspensión en lugar de cumplirla.

La asociación de vecinos s'Illa Plana asegura haber denunciado esta maniobra semanas antes de que saltara a los titulares. El 1 de octubre de 2026, el colectivo presentó un escrito pidiendo a un juez que cierre formalmente esa vía de la declaración responsable para este proyecto, en lugar de dejar que el ayuntamiento la vigile de manera informal. Dos recursos administrativos contra el proyecto siguen activos en los juzgados de Palma, en paralelo a la propia suspensión.

¿Por qué construiría un promotor con la licencia suspendida?

Porque el tiempo es dinero en un activo turístico, y el calendario hotelero de Ibiza no espera a que termine un litigio. Cada mes que la conversión de la macrodiscoteca queda a medias es un mes de ingresos de temporada alta perdidos. Una declaración responsable es rápida, barata, y no exige el visto bueno previo del ayuntamiento, lo que la convierte en una opción tentadora cuando la licencia principal está atascada en los tribunales.

La asociación de vecinos asegura haber avisado de este resquicio semanas antes de que saltara a los titulares.

Para la escena, es la misma pelea que vuelve a aparecer en el ladrillo de los clubes de Ibiza: un proyecto bien financiado que avanza sobre el terreno mientras los cálculos de ocupación, el papeleo y las impugnaciones de los vecinos se acumulan en los juzgados. Que un juez admita o no que una declaración de obras menores pueda cubrir una licencia mayor suspendida decidirá si este resquicio en concreto se convierte en precedente para otros promotores.