El propio Ayuntamiento de Sant Antoni acaba de dejar por escrito lo que los vecinos de s'Illa Plana llevaban meses denunciando: el papeleo que sostiene una de las mayores ampliaciones de discoteca de Ibiza no se sostiene.
El local en cuestión es el antiguo complejo del Hotel Ibiza Corso, inscrito en el Registro Insular de Turismo balear como 'Sala Corso' (código OE0074E), destinado a reabrir bajo la marca Lío Ibiza. En octubre de 2025, la Comissió d'Ordenació Turística del Consell d'Eivissa aprobó una ampliación del local, citando como base legal un documento conocido como APER 128/2002.
¿Qué ha admitido realmente el Ayuntamiento?
La Resolución de Alcaldía número 5252, fechada el 7 de julio de 2026, dice sin rodeos que el APER 128/2002 no es más que un registro de cambio de titularidad de la licencia hotelera 320/1986, tramitado hace una década. En palabras del propio Ayuntamiento, el documento 'no se corresponde con licencia recreativa alguna'. Una segunda referencia que a veces se ha citado para este local, el APER 128/2022, en realidad pertenece a una tienda de ropa situada en otra calle completamente distinta.
Sin esos dos documentos, la única licencia con validez legal es de 1996: una sala de baile de 488 m², autorizada para 365 personas, solo baile, sin espectáculo-cena. El Registro Insular de Turismo sigue limitando el local a 174 plazas, unos 87 m². La ampliación que ahora está en trámite alcanza los 2.484 m², cerca del límite urbanístico de la parcela, fijado en unos 2.500 m².
'No se corresponde con licencia recreativa alguna.'
¿Cómo ha llegado el local hasta aquí sin un permiso real?
No es el primer intento de legalizar una construcción sobredimensionada en esta parcela. En 2016, un promotor presentó un expediente para legalizar una reforma no autorizada en dos plantas, 1.167,34 m² en total. Los técnicos municipales dieron diez días para aportar un proyecto técnico firmado, un informe de Costas y una autorización de la Autoridad Portuaria. Nadie respondió. El expediente se archivó por desistimiento tácito.
El local, sin embargo, no estuvo vacío mientras tanto. Entre 2016 y 2024, un operador explotó allí un concepto de restaurante-espectáculo llamado STK durante unos ocho años. Un informe técnico municipal de febrero de 2026 reconoce que se trató, todo ese tiempo, de 'actuaciones ejecutadas sin título habilitante'.
¿Por qué el propio planeamiento urbanístico de Ibiza bloquea esto?
El Pla General d'Ordenació Urbana de 2023, el plan urbanístico de toda la isla, prohíbe conceder cualquier nueva licencia de discoteca o sala de baile en todo el municipio. La Asociación de Vecinos de Illa Plana, Illa Grossa y Illa de Valerino extrae de ahí una conclusión directa: como ninguna licencia de ocio nocturno vigente cubre lo que propone Lío, a esta escala y con esta programación, haría falta una licencia nueva, y el PGOU la prohíbe. Los vecinos han presentado un recurso de reposición contra el decreto de licencia y, por separado, han pedido que se declare caducada la licencia de 1996, dado el tiempo que el local ha funcionado fuera de sus términos.
Hasta la fecha, esta admisión municipal no ha detenido nada. La licencia sigue técnicamente en vigor mientras los recursos permanecen sin resolver.
¿Qué pasará ahora?
Tanto el recurso de reposición como la solicitud de caducidad de la licencia siguen pendientes de respuesta municipal. Nada en la resolución paraliza automáticamente las obras ni la apertura, solo admite que el documento en el que se apoyaba la ampliación nunca fue lo que se decía que era. Queda por ver el calendario de apertura del club y el próximo paso legal de los vecinos.



