¿Por qué suspendió el Ayuntamiento su propia licencia?
El 18 de septiembre de 2026, el Ayuntamiento de Eivissa ordenó la suspensión cautelar de los permisos de obra que había concedido en febrero de 2026 a Turismo Balear, S.A. para el traslado del Lío al antiguo Hotel Corso, en s'Illa Plana, según elDiario.es. Los servicios técnicos municipales detectaron que el proyecto supera los umbrales máximos de aforo fijados por la Ley 2/2020, la norma post-pandemia en la que se amparaba el propio proyecto para sortear el planeamiento urbanístico ordinario. La suspensión llega tras el recurso que la asociación de vecinos de s'Illa Plana presentó ante el Consell d'Eivissa el 3 de julio de 2026, y un informe técnico municipal del 22 de julio que confirmó el exceso.
«La ley se tiene que aplicar para todos.» Alberto Sánchez, portavoz de la asociación de vecinos de s'Illa Plana
El Lío, por su parte, sostiene que opera en «pleno y absoluto cumplimiento» de la normativa.
¿Cómo se convierte un veto a las discotecas en una licencia para una discoteca?
La contradicción que señalan los vecinos es anterior a la suspensión del Corso. En diciembre de 2023, con Rafael Triguero como alcalde, Ibiza aprobó un Plan Especial del Puerto que prohíbe expresamente discotecas, salas de baile y salas de fiesta en Marina Ibiza, el enclave portuario donde el Lío, entonces bajo el nombre de El Divino, llevaba años operando. Esa prohibición acabó forzando la salida del club de su dirección histórica. Poco más de dos años después, el mismo Ayuntamiento concedía la licencia del Corso al amparo de la Ley 2/2020, una norma pensada para acelerar la recuperación turística tras la pandemia que permite saltarse los límites de altura, aforo y edificabilidad, pese a que el propio PGOU de 2023 de Ibiza prohíbe nuevas discotecas en todo el municipio. La Voz de Ibiza lo resumía el 11 de agosto: la misma actividad, vetada a pocos metros en una dirección y habilitada en la otra.
¿Qué pasa ahora?
La suspensión se mantiene hasta que el Consell d'Eivissa resuelva el recurso de los vecinos; el Lío aspiraba a abrir en el Corso en 2027. La patronal AEON exige además que se publiquen los estudios de tráfico y evacuación del proyecto, argumentando que el público no tiene forma de valorar el impacto de un local con dimensión de macrodiscoteca en un enclave residencial de s'Illa Plana. Ni el Ayuntamiento ni Turismo Balear han precisado si, ni cuándo, un proyecto revisado devolverá el aforo a los límites legales.



