¿Qué confirmó realmente el Consell el 27 de junio?

En un pleno del Consell d'Eivissa celebrado el 27 de junio de 2026, el primer vicepresidente Mariano Juan afirmó que el futuro plan turístico de la isla, el PIAT (Pla d'Intervenció en Àmbits Turístics), formalizará la prohibición de nuevas licencias de discoteca en toda Ibiza. El PIAT es un instrumento exigido por la ley turística balear de 2012, específico de Ibiza; el Consell d'Eivissa lo sacó a licitación en septiembre de 2023 y lo adjudicó en abril de 2024 a Exquiaga Arquitectura Sociedad y Territorio SL, mediante un contrato de 30 meses por 377.905,46 euros. El texto sigue en fase de redacción. Una vez se publique la versión inicial, se abrirá un periodo de consenso y enmiendas de cuatro meses con el sector: nada está cerrado todavía, pero la dirección ya es oficial.

No sería la primera vez en la isla: Vila d'Eivissa, Santa Eulària, Sant Antoni y Sant Joan ya restringen las nuevas licencias de discoteca a nivel municipal. Sant Josep es el único municipio que todavía no lo ha hecho.

¿Por qué presentarlo como gestión de la capacidad y no como un ataque al ocio nocturno?

El propio argumento de Mariano Juan, expuesto en el mismo pleno: la isla ya tiene, en sus palabras, "suficiente ocio en determinadas zonas". El objetivo, según el Consell, no es reducir la industria sino encapsularla, poniendo un tope a una capacidad ya al límite por la saturación turística. Juan rechazó de forma directa que esto sea una medida contra el ocio nocturno.

No todos en la sala compartían ese planteamiento. La consejera del PSOE Elena López respondió en el mismo pleno describiendo Ibiza como "una enorme sala de fiestas", un recordatorio directo de que aquí el ocio nocturno no es un efecto secundario que gestionar, sino el negocio principal de la isla. Juan también señaló unos 2 millones de euros de financiación del Consell destinados a otra batalla, relacionada pero distinta: perseguir las fiestas ilegales y sin licencia.

¿Quién gana realmente con un cierre permanente?

Quitando el lenguaje de planificación turística, la mecánica es sencilla. Pacha, Amnesia, Hï Ibiza, UNVRS, Ushuaïa y DC10 conservan todas las licencias que ya tienen hoy. Ningún promotor futuro, ningún operador nuevo, ninguna sala nueva podrá conseguir una una vez que el PIAT quede blindado. Seis clubes se llevan una renta perpetua sobre el suelo festivo más valioso de la isla, disfrazada de gestión de la saturación. Esto es lo que el lenguaje administrativo no dice en voz alta: este plan no busca reducir la escena de clubes de Ibiza, busca congelar, para siempre, quién tiene derecho a sacarle rendimiento.

"La isla ya tiene suficiente ocio en determinadas zonas," afirmó Mariano Juan, primer vicepresidente del Consell d'Eivissa.