En una entrevista reciente con House Culture, el legendario productor house Kerri Chandler compartió su punto de vista sobre la inteligencia artificial en la música. En lugar de tomar una postura estrictamente a favor o en contra de la IA, la ve como otra herramienta creativa que puede usarse para bien o para mal.
Para Kerri Chandler, el verdadero problema con la IA no es necesariamente la tecnología en sí, sino la honestidad con la que los artistas la usan. Sostiene que los productores deberían ser transparentes sobre la música generada por IA en lugar de apropiarse de todo el crédito por algo que en realidad no crearon.
Para Chandler, apropiarse del crédito de un trabajo que uno no hizo es un problema serio, sobre todo cuando implica recurrir a la creatividad de otros artistas. Su preocupación plantea una pregunta cada vez más presente en la industria musical: ¿dónde está el límite entre usar la tecnología para crear algo nuevo y explotar el trabajo de otra persona?
«Tiene que vigilarse igual que se vigiló el sampling.» Kerri Chandler compara la IA con el sampling, otra tecnología que transformó la producción musical mientras planteaba preguntas sobre propiedad, derechos de autor y compensación. Su argumento sugiere que la IA necesita una vigilancia similar para proteger a los artistas cuyo trabajo contribuye a la música.
La música house siempre ha evolucionado junto a la tecnología, desde las cajas de ritmos y los sintetizadores hasta los samplers y el software de producción digital. La IA puede ser otro capítulo de esa evolución. Pero, como sugiere Kerri Chandler, la innovación no debería ir en contra de la integridad artística. Entonces, ¿dónde deberíamos trazar la línea entre la creatividad humana y la inteligencia artificial?



