El gobierno de la Ciudad de México ha pasado 2026 apretando el control sobre su propia economía nocturna, y el operativo de mediados de agosto fue el golpe más grande hasta ahora. Entre el 13 y el 15 de agosto, los equipos de verificación llegaron a Coyoacán, Cuauhtémoc y Tlalpan: 11 visitas de verificación, 7 establecimientos suspendidos, 2 cerrados de forma definitiva. El hallazgo principal fue una fiesta en Fray Servando Teresa de Mier, en el Centro, con cerca de 500 personas, por encima del aforo permitido, con incumplimientos de Protección Civil y menores de edad en el lugar. Las autoridades sellaron el inmueble y suspendieron la actividad en el momento.
¿Qué tan grande es realmente esta campaña?
Los operativos de agosto no son un hecho aislado. Forman parte de 'La Noche es de Todos', un esfuerzo que coordina a la Secretaría de Gobierno, el Instituto de Verificación Administrativa (INVEA), la Secretaría de Seguridad Ciudadana y la autoridad de Protección Civil. Un solo operativo en marzo de 2026 ya había cubierto 10 alcaldías, de Álvaro Obregón a Venustiano Carranza, con 35 visitas de verificación repartidas en 10 acciones distintas, dejando 44 negocios fuera de operación, 30 suspendidos y 14 clausurados de forma definitiva, y 7 personas detenidas por violar sellos de suspensión.
¿Por qué un tribunal se enfrenta al gobierno por un antro?
La fricción no es solo entre promotores e inspectores, también atraviesa al propio gobierno. En Cuauhtémoc, la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega selló dos veces el Rico Club: primero en octubre de 2025 por fallas de seguridad (sin personal médico capacitado registrado, sin documentación de extintores, sin simulacros de evacuación), y otra vez en febrero de 2026 tras quejas vecinales por ruido, con la alcaldesa afirmando que tanto la ley como los vecinos exigían el cierre. Un tribunal administrativo consideró cuestionable el manejo de ese segundo cierre y ordenó retirar los sellos en un plazo de tres días hábiles, dándole al establecimiento un respiro mientras el caso avanza, con multas previstas solo si la ciudad se negaba a cumplir.
La ciudad que construyó la escena house y techno de crecimiento más rápido en América Latina es hoy la que aprieta a la economía festiva informal que la construyó.
¿Qué significa esto para la escena?
La Ciudad de México no se convirtió en parada obligada para programadores internacionales por accidente: las fiestas en bodegas, los colectivos DIY y los afters llenaron el vacío que dejó un sistema formal de licencias que nunca alcanzó el ritmo de la demanda. Esa capa informal es exactamente lo que 'La Noche es de Todos' está apretando, alcaldía por alcaldía, permiso por permiso. Para cualquier promotor o DJ que trabaje en la ciudad, la lectura práctica es que el control es real, está coordinado entre varias dependencias municipales y no va a desaparecer este año, pero tampoco es incuestionable: la resolución sobre el Rico Club demuestra que un establecimiento con papeles en regla puede defenderse y ganar, al menos en el terreno del procedimiento.



