¿Qué es EightyEight y por qué modelar un Jupiter-8 gastado?

El Jupiter-8 de Roland es uno de los polisintetizadores analógicos más queridos jamás construidos, una máquina de 1981 cuyos pads y metales recorren décadas de música electrónica. El EightyEight de Morphoice es una recreación en software, y lo interesante es el método. En lugar de aproximar el sonido con bloques virtuales genéricos, Morphoice dice haber medido un Jupiter-8 real y modelado los osciladores, el filtro y las envolventes a partir de esas secciones de hardware concretas.

El truco principal son las voces. El original tenía ocho tarjetas de voz, y en una máquina de cuarenta años ninguna envejece igual. EightyEight recrea ocho tarjetas distintas con sus no linealidades, su desafinación, su deriva y su temblor, y luego añade un control 'vintage' que va de una máquina limpia, recién calibrada, a una gastada e inestable. Para los productores de house y techno, esa imperfección es justo la clave: es ese pequeño defecto el que hace que un sinte viejo suene vivo y no muestreado.

¿Cómo se compara con las emulaciones de Jupiter-8 que ya existen?

No faltan plugins de JP-8, desde la versión Cloud del propio Roland hasta TAL y otros, así que uno nuevo tiene que justificarse. EightyEight lo hace de dos formas. Primero, da a cada voz dos osciladores con una paleta de ondas más amplia que el original (seno, sierra, pulso, cuadrada y ruido), para ir más allá de la autenticidad estricta cuando se quiere. Segundo, mantiene el dúo de filtros clásico: un pasa-bajos resonante de cuatro polos y un pasa-altos no resonante, la combinación que da al Jupiter su firma aireada y algo hueca.

Modelar el desgaste, y no solo el esquema, es la apuesta que lo distingue.

¿Dónde está la trampa?

Es una beta, y honesta. Morphoice indica que el arpegiador, el LFO y la característica cross-modulación del Jupiter-8 aún no están implementados y llegarán en las próximas semanas. El plugin funciona como VST3 y AU en macOS (Apple Silicon e Intel), Windows y Linux. El precio es libre en Gumroad, y una contribución de diez dólares o más asegura una licencia gratuita una vez que el sinte salga oficialmente. Por ahora, probar uno de los grandes polisintes analógicos cuesta lo que tú decidas.