Tres dias antes de publicar esto, los organizadores de una de las instituciones musicales mas antiguas de Europa le entregaron su cierre a un sonido pensado para fiestas de calle en Tanzania, no para salas de concierto.
El 24 de octubre, Jay Mitta, DJ Travella y Pili Pili Girls tocaron un set de dos horas titulado "Singeli Spirit" en el Teatro alle Tese, cerrando la 70a Biennale Musica de Venecia, dirigida este ano por la compositora Caterina Barbieri bajo el lema "A Child of Sound". Es el tipo de programacion que hace diez anos habria sonado absurda: un genero mas rapido que el gabber, hecho en portatiles desgastados en un barrio de Dar es Salaam con cortes de luz frecuentes, encabezando el mismo circuito que acoge revivals de Morton Feldman y estrenos modulares.
¿Que es exactamente el singeli?
El singeli nacio en los barrios populares de Dar es Salaam a principios de los 2000: DJs que aceleraban samples de taarab, bongo flava y dancehall hasta superar los 200, a veces los 300 golpes por minuto, con MCs rapeando encima en swahili a toda velocidad. Empezo siendo un sonido estrictamente local, el que se escucha a todo volumen en una boda o una fiesta de barrio, no algo pensado para exportar.
El epicentro fue el estudio de Sisso en el distrito de Mburahati, que ya tiene unos quince anos, donde un grupo de productores entre los que estaba Jay Mitta construyo la plantilla del genero. El sello de Kampala Nyege Nyege Tapes recogio el testigo: su compilacion Sounds Of Sisso, seguida del album Uingizaji Hewa de Duke en 2019 y mas recientemente Singeli Ya Maajabu de Sisso & Maiko, llevaron el sonido a las pistas europeas y, ahora, a Venecia.
"Dar es Salaam ha sido un centro de innovacion electronica durante los ultimos quince anos. Por primera vez, un genero electronico nacido alli despierta el interes de la comunidad underground occidental."
Asi lo dijo el cofundador de Nyege Nyege, Arlen Dilsizian, y lo que ha pasado despues supera sus propias palabras: no solo el underground, sino un festival que historicamente ha sido trampolin de la vanguardia europea.
¿Por que esta Europa programando singeli ahora?
Venecia no es un caso aislado. El CTM Festival de Berlin trabaja con el catalogo de Nyege Nyege desde 2020 y ya habia programado a Jay Mitta en 2023, con mesas redondas sobre produccion de singeli incluidas. En septiembre, Nyege Nyege monto Mirror World, su primera edicion de festival en Europa, en La Fabriek CityGate de Bruselas: mas de 40 artistas en tres escenarios, pensada para asentar futuras giras europeas y resolver visados con un ano de antelacion en vez de con prisas.
DJ Travella, nacido Hamadi Hassani, es el ejemplo mas claro de lo rapido que se mueve hoy ese camino. Empezo siendo adolescente, autodidacta, produciendo solo con portatil, tocando en el propio festival Nyege Nyege a orillas del Nilo. En julio, Resident Advisor emitio su set de una hora "Elevator Music" como Mix of the Day; DJ Mag lo incluyo en su lista de artistas a seguir en 2026. Nada de eso le obligo a bajar el tempo.
Lo que suma la Biennale es peso institucional. Un festival de musica contemporanea con siete decadas de historia y un publico mas bien clasico le acaba de decir a ese publico que el singeli pertenece a la misma conversacion que el resto de su programa, no como curiosidad exotica sino como tres variantes bien distintas de un mismo genero: el sonido pulido y melodico de Jay Mitta, el futurismo construido en portatil de DJ Travella, y la version coreografiada y clasica de Pili Pili Girls.
¿Por que importa esto?
Cada programacion occidental es tambien una palanca: los servicios de visados, los promotores y los agentes se toman mas en serio una linea de la Biennale que un clip de Boiler Room, y ese credito se traduce despues en mas escenarios, mejores caches y giras europeas mas fiables para una escena que todavia funciona en gran parte con infraestructura de otra epoca.
Lo que opinamos
Es una muy buena programacion, no una coartada: la Biennale puso tres visiones distintas de un mismo genero una junto a otra en lugar de meterlas todas en una casilla de "musica electronica africana". Lo que hay que vigilar ahora es si el dinero y la atencion acaban volviendo a Mburahati y al estudio de Sisso, o si Dar es Salaam se queda como materia prima mientras Europa se queda con los creditos de festival.



