¿Por qué la síntesis aditiva ahuyenta a los productores?
Lo aditivo es el principio más antiguo de la síntesis y, aun así, el menos querido. La idea es sencilla: cualquier sonido se construye apilando ondas senoidales, una por armónico, cada una con su nivel y su evolución en el tiempo. La realidad es un muro de parciales numerados, una especie de hoja de cálculo que se supone que debes esculpir hasta sacar música. Lo aditivo logra texturas con las que los sintes sustractivos se atragantan: lo vítreo, lo metálico, lo cristalino, esos sonidos que mutan despacio. Pero la mayoría abre un sinte aditivo, ve 128 casillas numeradas y lo cierra en silencio.
A esa reputación es justo a lo que acaba de lanzarse Unusable Engineering, un pequeño desarrollador. El 27 de junio de 2026 publicaron Partials & Discrepancies, un sinte aditivo de 8 voces para macOS y Windows en VST3 y Audio Unit, por 79 EUR con IVA. Cada voz mueve un oscilador con hasta 128 armónicos. El argumento no es tener más parciales. Es tener parciales que apetezca tocar.
¿Qué lo hace realmente tocable?
La pieza central es un círculo giratorio con animación por ranuras. En vez de una larga lista numérica, cada ranura contiene una forma de parcial completa, definida por siete tiradores de nodo que arrastras, con la opción de invertir la fase por subzonas. Así dibujas y curvas formas en lugar de teclear valores en el armónico 47. A partir de ahí trabajas por grupos: los moldeas, los desplazas, los deformas y los empujas hacia lo que el desarrollador llama desacuerdo, parciales que ya no se alinean con docilidad. De ahí viene el nombre, y ahí es también donde lo aditivo deja de sonar como un diapasón y empieza a moverse solo.
El hallazgo de verdad aquí no es el motor, es el gesto: arrastrar formas por una rueda en lugar de editar una tabla de números.
Debajo hay un esqueleto clásico, para que no te pierdas en la abstracción: un bit-crusher, un filtro resonante con cutoff, resonancia y un control de res warp, envolventes de amplitud y de filtro, modulación por LFO y ruido, y modos de voz poly, dual y unison. Es el segundo instrumento de la casa, tras Curves & Membranes, un mono levantado sobre modelado de onda con curvas de Bézier, y llega el mismo día que tres nuevos plugins de efectos del mismo taller.
Lo aditivo asequible, ¿avance real o truco de marketing?
Va la opinión sincera. Lo aditivo asequible es un avance real, con un pero. El pero es que lo que mejor hace lo aditivo, espectros que evolucionan, movimiento inarmónico, sonidos que respiran, sigue exigiendo entender qué es un parcial y qué pasa cuando lo desafinas o lo inviertes. Ninguna interfaz borra eso. Lo que una buena interfaz sí borra es la fricción entre la idea y el sonido, y una rueda de formas arrastrables cartografía ese terreno con mucha más cabeza que una columna de cifras. Para un productor de house o techno underground tras texturas orgánicas, vítreas, un poco torcidas, esta es la rara herramienta aditiva que de verdad dejarías abierta. A 79 EUR no necesita ser tu sinte principal para ganarse el sitio.



