A los DJ les siguen ofreciendo droga cada noche. Los que aguantan dicen que no.
Girar como DJ es físicamente brutal: sueño interrumpido, vuelos de larga distancia, cambios de huso horario, actuaciones nocturnas y la presión mental de rendir noche tras noche. Para un número cada vez mayor de DJ, la sobriedad no es una cuestión de moral. Es una cuestión de salud, constancia y seguir en el juego.
Charlie M. · 4 min de lectura
