"Can You Feel It" de Chez Damier no necesita presentación para nadie que haya pasado tiempo en una pista deep house de verdad. Treinta y cuatro años después de su aparición, Balance vuelve a sacarlo en vinilo el 27 de noviembre, y esta vez son Underground Resistance quienes le ponen mano.
¿Qué hay realmente en el disco?
El 12" (referencia B0001) reúne cuatro versiones repartidas en dos caras. La cara A mantiene el "Can You Feel It" original junto al New York Dub, donde MK (Marc Kinchen, el mismo que firmó el dub original hace décadas) aparece acreditado por el remix y la producción adicional. La cara B es la verdadera novedad: Underground Resistance aporta un Club Mix y un Radio Active Mix, según el texto de la ficha de producto de ColdCuts // HotWax. Ambas versiones se confirman en el listado de Juno Records para la misma edición, con la fecha del 27 de noviembre y el crédito a Balance coincidiendo en las dos tiendas.
¿Por qué importa que un crew de Detroit remezcle un disco de Chicago?
La lectura fácil es "Chicago se encuentra con Detroit", pero la propia trayectoria de Chez Damier ya difumina esa frontera. Creció bailando en el Warehouse de Chicago, luego se mudó a Detroit, donde fue copropietario del club Music Institute y grabó con Kevin Saunderson, cuyo sello KMS publicó el "Can You Feel It" original en 1992. Chez Damier ha pasado su carrera plantado en ambas ciudades a la vez, y Balance, el sello que dirige hoy junto a Prescription Records (cofundado con Ron Trent en 1993), es el terreno natural para una reedición que coloca a Underground Resistance en la trastienda de un clásico deep house de Chicago.
Underground Resistance aporta el Club Mix y el Radio Active Mix en la cara B.
No es un emparejamiento al azar para coleccionistas. Underground Resistance se construyó un nombre con techno de Detroit militante y despojada, así que escuchar esa maquinaria aplicada a un corte vocal deep house con tintes de gospel, apoyado en piano y órgano, es justo el tipo de polinización cruzada que hizo a ambas escenas lo que son.
¿A quién le interesa realmente esta reedición?
Quien ya tenga un pressing original probablemente no la compra por la cara A. La reedición se justifica en la cara B, donde dos remixes que durante años solo circulaban entre coleccionistas a precios altos finalmente consiguen una tirada amplia y accesible, pegada a un disco que marcó cómo suena el deep house cuando se pincha con algo de alma.



